Reseña: Mickey 17

Luego de caer estrepitosamente al fondo de una caverna congelada, Mickey Barnes (Robert Pattinson) sabe que sus minutos de vida están contados. Si no es por las secuelas de los golpes que recibió al desplomarse y quedar casi sepultado por una densa capa de hielo, será por las amenazas de las extrañas criaturas con forma de oniscídeos que habitan por todo Niflheim, un planeta lejano y yermo que los humanos han elegido como su próximo hogar. Pese a ello, el protagonista se muestra sorprendentemente tranquilo, sin temor hacia su ineludible desenlace. Y cómo no estarlo, si dicho trance al más allá es parte fundamental de su trabajo. Es lo que se espera de todo «prescindible». Para ser exactos, ésta será la decimoséptima vez que su corazón deje de latir. «¿Cómo es morir?», le cuestiona su amigo Timo (Steven Yeun), quien, al igual que él, decidió emprender la peligrosa misión de colonización espacial hace cuatro años con el fin de huir de las deudas que lo tenían con el agua hasta el cuello. Después de dieciséis decesos, Mickey aún no posee la respuesta correcta a dicha interrogación, pero algo le dice que eso está a punto de cambiar.

Años atrás, la tecnología de clonación humana causó gran revuelo en el planeta Tierra. Primero por su aspecto revolucionario, después por las inquietudes éticas que despertó en la sociedad. Fue tal la controversia que su uso quedó absolutamente prohibido. Sin embargo, Kenneth Marshall (Mark Ruffalo), un influyente magnate y fallido político, se dio a la tarea de hallar una fisura legal que le permitiera continuar ordeñando dicho desarrollo científico para su beneficio personal y económico. Al darse cuenta que no existe alguna ley que rija lo que uno pueda hacer (o deshacer) en el espacio, el líder ególatra con complejo de Mesías decidió encabezar un viaje de exploración y conquista astral, con el objetivo de construir un nuevo mundo que esté moldeado a su imagen y semejanza, y acorde a sus firmes ideales conservadores arraigados en la supremacía blanca. El éxito de la colonia dependerá de un grupo de individuos, los llamados prescindibles, quienes serán sometidos al inventivo pero arriesgado proceso de duplicación para convertirse literalmente en conejillos de Indias, a cambio de otorgarles una oportunidad para comenzar una vida próspera en otra galaxia. Ya sea evaluando los efectos secundarios de nuevos medicamentos, o perfeccionando los alimentos que cultivarán en su futuro hogar, su labor será invaluable. Pero, a pesar de ello y de la importancia de su rol, estos deberán renegar primeramente a todos sus derechos humanos para convertirse en carne de cañón y ocupar el peldaño más bajo en la jerarquía de la tripulación.

Volviendo a Mickey, tras sobrevivir milagrosamente la caída que casi le arrebata su vida número 17, éste retorna a la aeronave para encontrarse con una gran sorpresa: su breve ausencia ha sido clasificada oficialmente como un fallecimiento, por lo que una nueva réplica suya ha sido generada. Tal acción constituye un grave delito tanto en la Tierra como en Niflheim. Bajo ninguna circunstancia, dos copias de una sola persona pueden existir al mismo tiempo, y cualquier violación a dicha norma es motivo suficiente para ordenar la muerte definitiva e inmediata del infractor. Mientras el protagonista intenta negociar los términos con su «otro yo», el más joven de los Mickey, quien ha adquirido un carácter más temperamental e impulsivo en sus pocas horas de vida, no está dispuesto a continuar pereciendo en vano. Al darse cuenta de la doble moral que abunda en la colonia, comenzando por el mismísimo Marshall y su esposa Ylfa (Toni Collette), una mujer obsesionada con preparar salsas, la versión 18 de Mickey pondrá en marcha un plan arriesgado con el fin de recuperar el sentido de humanidad que le fue arrebatado.

Basada en la novela Mickey7, escrita por el autor norteamericano Edward Ashton, Mickey 17 marca el esperado retorno a la pantalla grande de Bong Joon Ho, el aclamado realizador coreano y ganador del premio Oscar 2020 por la cinta Parasite. Luego de varios meses de retraso (la película fue cambiada de fecha de lanzamiento en cinco ocasiones), Warner Bros. ha decidido estrenar finalmente la ambiciosa producción, cuyo presupuesto ronda los 150 millones de dólares, en el marco de la edición 75 del Festival Internacional de Cine de Berlín. Aunque la demora ha valido la pena, y el director ha confirmado públicamente que éste tuvo la última palabra en cuanto a la edición final del filme se refiere, esta bobalicona saga de ciencia ficción está lejos de ser una de las entradas más sólidas de su filmografía. Si bien estamos ante uno de los blockbusters más arriesgados que alguno de los grandes estudios de Hollywood haya entregado en los últimos años, Mickey 17 no deja de ser un relato cuyos múltiples temas y personajes no alcanzan a desarrollarse por completo en sus menos de dos horas y media de duración, dejando algunas de sus ideas más frescas e interesantes a un punto medio de cocción.

La cinta tiene sus grandes aciertos, empezando por Robert Pattinson, quien interpreta con bravura e ingenio las distintas variantes del personaje central. Un trabajo espléndido que se distingue en absoluto de sus actuaciones previas. Como suele ser costumbre, Toni Collette termina robándose los momentos más hilarantes, mientras que Naomi Ackie cautiva gracias a la increíble fuerza que la actriz proyecta a través de Nasha, el interés amoroso del protagonista. En cuestión técnica, el nivel de la producción es excepcional. Desde el diseño de producción hasta el concepto de los creepers, las aterradoramente simpáticas criaturas extraterrestres, cada detalle está cuidado con minucia. Y qué decir del comentario social que acompaña a la historia, algo común en los proyectos de Bong Joon Ho. Más allá del espectáculo, Mickey 17 permite explorar varias temáticas, algunas más oportunas que otras: los deseos imperialistas de falsos líderes autoritarios, la hipocresía de los grupos religiosos, las guerras innecesarias como resultado del racismo y la xenofobia, lo desechable que resulta la vida humana en un mundo cada vez más capitalista, y la explotación de los más desprotegidos a través de experimentos médicos y científicos que ponen en riesgo su salud y su vida.

Pese a dichos puntos fuertes, la película no está exenta de algunas debilidades. La edición hace que el relato parezca más complejo de lo que en realidad es, y que varias subtramas carezcan del suficiente contexto para provocar una impresión mayor en el espectador, como el conflicto recurrente entre el protagonista y Timo, o la relación que éste entabla con Kai, interpretada por Anamaria Vartolomei. Durante el último tercio, el filme opta por meter el acelerador hasta el fondo con tal de dar conclusión a varios asuntos pendientes, al grado que dicha agilidad acaba por robarle contundencia y mengua lo que, en teoría, debiera ser su clímax. Otro aspecto irregular de la cinta es su humor, el cual cae en ratos en lo simple y reiterativo. El director no es ajeno a construir personajes que rayen en la caricatura, como fue el caso de Tilda Swinton en Okja. No obstante, en esta ocasión, Mark Ruffalo no consigue hallar ese fino balance como el villano de la historia y, desafortunadamente, su exagerada caracterización roza el territorio de la monotonía.

Eso sí, Mickey 17 siempre encuentra la manera de mantener su dinamismo y de sorprendernos, incluso cuando uno comienza a adivinar lo que está por venir. Como un licuado entre Snowpiercer y Okja, dos de los trabajos previos del realizador en idioma inglés, Mickey 17 resulta gratamente entretenida y alocada. Aun cuando ésta pareciera quedarse un tanto corta en su ambición por abarcar tantos temas de relevancia de manera efectiva, la película sale avante gracias a la actuación tan memorable de Pattinson, la cual seguramente se convertirá en un nuevo referente de su ecléctica carrera. Un relato de ciencia ficción con crítica social que además de divertir, nos invita a reflexionar sobre el mundo que nos rodea, sus condiciones actuales, y el futuro que nos depara cuando uno termina perdiendo todo sentido de existencia humana ante las garras de un sistema fuertemente controlado por una élite poderosa.

Mickey 17 forma parte de la programación del Festival Internacional de Cine de Berlín en su edición número 75, la cual se efectúa del 13 al 24 de febrero del 2025. La película estrenará en cines de Estados Unidos y México a partir del 7 de marzo.

(3 estrellas de 4)

Ficha de la película: Título original: Mickey 17. Año: 2025. País: Corea del Sur, Estados Unidos. Duración: 139 minutos. Dirección y guion: Bong Joon Ho. Reparto: Robert Pattinson, Mark Ruffalo, Toni Collette, Naomi Ackie, Steven Yeun y Anamaria Vartolomei.

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