Ficha de la película: Título original: Sheep in the Box. Año: 2026. País: Japón. Duración: 126 minutos. Dirección y guion: Hirokazu Koreeda. Reparto: Haruka Ayase, Daigo Yamamoto, Rimu Kuwaki, Kan’ichirô Satô y Kimiko Yo.
En un futuro no muy distante, en el que las compras a domicilio son entregadas a través de drones y la inteligencia artificial generativa es parte esencial de la vida cotidiana, una empresa japonesa llamada REbirth ha llamado la atención gracias a un revolucionario servicio, el cual desafía las leyes de la naturaleza humana. La innovadora compañía ha creado una serie de androides utilizando lo último en tecnología, capaces de replicar tanto en apariencia como en personalidad a cualquier ser querido que haya partido de este mundo. Robots cuyo propósito consiste en brindar confort a las familias durante su doloroso proceso de duelo. Una segunda oportunidad para construir nuevas memorias sobre la base de recuerdos fotográficos y audiovisuales del pasado.
Para Otone (Haruka Ayase), la posibilidad de tener de vuelta en casa a Kakeru, su hijo de 7 años, es algo que la llena de emoción. Kensuke (Daigo Yamamoto), sin embargo, no comparte el mismo entusiasmo. Éste, al igual que su esposa, ha vivido momentos difíciles luego de la tragedia, pero no está convencido que un robot humanoide sea capaz de solucionar sus problemas y de ayudarles a escapar del ciclo de angustia y culpa que les impide seguir adelante. De hecho, el concepto en sí le parece repugnante. La clara imagen de un capitalismo desenfrenado en el que las desdichas de la gente se convierten en fuente de lucro para emprendedores sin escrúpulos.
Pese a su objeción inicial, éste accede finalmente a la proposición con la esperanza de hallar la resolución emocional que ambos necesitan. Otone recibe cálidamente a Kakeru (Rimu Kuwaki), arropándolo de inmediato y estableciendo un vínculo estrecho con él. Aunque el pequeño no puede comer ni mojarse, en ocasiones recita conocimiento enciclopédico como si fuese uno de esos asistentes virtuales, y muestra tendencias sicofantes y complacientes – típicos de la inteligencia artificial –, la protagonista va convenciéndose poco a poco que éste es más que un simple Tamagochi o una aspiradora Roomba, como suele llamarle su marido. El nuevo Kakeru es un ser que posee alma, autonomía y mucha imaginación, decidido a trazar su propio futuro y no quedarse restringido a un pasado que no le pertenece.
En Sheep in the Box, el director japonés Hirokazu Koreeda (Monster) nos ofrece un drama muy a su estilo, con una historia que explora el significado de la familia a través de la dinámica de sus integrantes y que cuestiona el comportamiento humano en el mundo contemporáneo, cada vez más dependiente de la tecnología y más apático a los daños irreversibles que estos adelantos técnicos provocan en el medio ambiente. Apoyándose en la música de Yûta Bandoh, el realizador construye atmósferas repletas de un sentimentalismo auténtico, sobre todo al ir revelando paulatinamente el misterio en torno al inesperado fallecimiento de Kakeru, así como el remordimiento que cada uno de los personajes carga en su interior.
No obstante, el naturalismo al cual Koreeda nos tiene acostumbrados se desvanece un poco, dando paso a un relato cuyas vertientes narrativas resultan artificiales y reiterativas. Asimismo, son tantos los temas introducidos a lo largo de la película que ésta pierde su eje central en más de una ocasión. Su premisa, sustentada en la ciencia ficción, aborda un tópico de gran relevancia, como lo es el uso responsable de la inteligencia artificial, e imagina un futuro en el que los humanos y las máquinas conviven de manera orgánica y pacífica. Por desgracia, quienes vayan en busca de un estudio profundo sobre los dilemas éticos y morales de dicha simbiosis saldrán un tanto decepcionados. En su lugar, Sheep in the Box prefiere hacernos cuestionar el valor de la familia elegida, un debate que el director ya había puesto sobre la mesa en filmes previos como Shoplifters y Broker, y que aquí, desafortunadamente, no propone algo diferente.
El título de la cinta hace alusión a la obra The Little Prince de Antoine de Saint-Exupéry y puede ser interpretado de distintas formas. Una de ellas es la representación física del duelo como una caja de cartón, capaz de aislar a cualquier persona del mundo exterior y de atraparle en un espacio reducido de constante dolor. Es precisamente el personaje de Otone quien expresa sentirse como esa oveja dentro del embalaje, incapaz de percibir la belleza a su alrededor y renuente a aceptar la pérdida de su hijo, culpando injustamente a otros por un triste suceso que nadie pudo haber evitado.
Si bien Sheep in the Box termina siendo una entrada menor dentro de la filmografía de Koreeda, ésta no deja de ser una historia conmovedora y reflexiva. Un filme en el que los robots brindan una importante lección de empatía y de respeto a la naturaleza a los humanos, quienes, al permanecer enfrascados en sus problemas y refugiados en las memorias del pasado, no alcanzan a apreciar aquello que es invisible, pero valioso: los vínculos con otras personas y la armonía con el entorno natural.
Fecha de estreno
Sheep in the Box estrena en cines selectos de Estados Unidos a partir del 31 de julio del 2026.
Calificación

(3 estrellas de 4)
