Ficha de la película: Título original: Motor City. Año: 2025. País: Estados Unidos. Duración: 103 minutos. Dirección: Potsy Ponciroli. Guion: Chad St. John. Reparto: Alan Ritchson, Shailene Woodley, Ben Foster, Ben McKenzie, Pablo Schreiber, Lionel Boyce y Amar Chadha-Patel.
Las oscuras calles de Detroit, bañadas en luces neón, se han convertido en la pista de carreras de un grupo de vehículos cuyos motores rugen con gran potencia y sus llantas rechinan en el húmedo asfalto. Arterias que solían suministrar el corazón de la industria automotriz de los Estados Unidos a principios del siglo 20, pero que, para el año 1977, eran testigos silentes de una crisis que transformó a la ciudad en un pueblo fantasma. Entre los vestigios de aquella época dorada, varias células delictivas hallaron terreno fértil para sembrar terror y desplazarse de un lado a otro con absoluta libertad, a sabiendas de que las fuerzas del orden formaban parte de la nómina de sus actividades ilícitas.
Luego de que el cuerpo de un individuo es arrojado desde la azotea de un edificio aledaño, los automóviles en movimiento frenan abruptamente, provocando una estruendosa colisión. La figura de un hombre ensangrentado, quien porta una peligrosa arma de fuego, emerge de las sombras y comienza a disparar a los vehículos dañados. Un enfrentamiento brutal y con un estilo retro, fuertemente influenciado por el cine noir de los años setenta, que pone en marcha la historia de Motor City, el cuarto largometraje del director Potsy Ponciroli (Old Henry, Greedy People).
A través de una serie de flashbacks, la identidad del misterioso hombre armado es revelada. Su nombre es John Miller (Alan Ritchson) y hace varios meses, éste fue arrestado injustamente por el delito de posesión de drogas. El detective Kent (Ben McKenzie) sospecha de irregularidades en el caso, sin embargo, todos sus esfuerzos por esclarecer los hechos resultan en vano y no logran evitar que el protagonista sea enviado a prisión para cumplir una condena de 25 años. La noticia destruye por completo a Sophia (Shailene Woodley), la prometida de Miller, quien, en su soledad, regresa a los brazos de Reynolds (Ben Foster), su ex-pareja y el líder de una de las pandillas más prominentes de la mafia de Detroit.
Al enterarse de lo ocurrido, el convicto inocente tendrá la certeza que Reynolds, con el apoyo de sus secuaces y en complicidad con la policía, fue quien le tendió la trampa para mantenerlo tras las rejas y alejarlo del amor de su vida. Iracundo y sediento de venganza, éste pondrá en marcha un plan elaborado que le permita escapar de prisión para intentar recuperar el cariño de Sophia y tomar represalias contra todos aquellos que participaron en la privación de su libertad.
Si bien Motor City, cuyo título hace alusión a uno de los sobrenombres de la ciudad de Detroit, nos conduce por caminos previamente recorridos, la película lo hace de una manera inusual para su género cinematográfico, valiéndose por completo del poder de sus imágenes y sonidos. Carente de diálogos, la narración se guía por el trabajo de los actores y por las melodías tan eclécticas que conforman el soundtrack, las cuales van desde Fleetwood Mac y David Bowie hasta Donna Summer. Canciones que hablan en nombre de los personajes y que ayudan a transmitir las emociones que estos son incapaces de pronunciar.
Un experimento que al inicio resulta novedoso, pero que, conforme avanza la historia, éste se torna distractor y hasta frustrante. Uno podría argumentar que este tipo de cintas suelen estar repletas de diálogos trillados y frases con poca inspiración que entorpecen en lugar de favorecerles. Sin embargo, llega un punto en Motor City en el que cualquier intercambio de palabras, por más insípido que sea, hubiera ayudado a la efectividad emotiva del relato. Hay que reconocer la increíble labor de Shailene Woodley y, sobre todo, de Ben Foster, para darnos matices en interpretaciones restringidas a gritos, gruñidos y gesticulaciones.
A pesar de las limitaciones generadas por la ausencia de diálogos, la película logra construir atmósferas inquietantes y secuencias de acción tremendamente cautivadoras. La escena que se desarrolla en el interior de un elevador es una de las más estimulantes del año, ofreciendo una coreografía perfecta de golpes y sangre. Quienes vayan en busca de una historia ultraviolenta y colmada de testosterona hallarán en este relato de venganza una dosis adecuada de ambos elementos, sin caer en la exageración ni en el terreno de lo gratuito.
La experiencia previa de Ponciroli en el ámbito de los videos musicales hace que Motor City funcione como un videoclip extendido de poco más de 100 minutos de duración. Una producción visualmente atractiva cuya audacia narrativa no consigue camuflar la flaqueza de una trama sencilla y demasiado predecible. Un filme de revancha al ritmo de música rock y disco de la década de los setentas que muestra la brutalidad del hombre, su naturaleza competitiva y las atrocidades que es capaz de cometer y justificar en nombre del amor.
Fecha de estreno
Motor City estrena en cines de Estados Unidos a partir del 24 de julio del 2026.
Calificación

(2.5 estrellas de 4)
