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Reseña – Bergman Island

La vida imita al arte – y viceversa – en Bergman Island, el séptimo largometraje de la realizadora francesa Mia Hansen-Løve. Un seductor relato que desdibuja las líneas que separan al artista de sus obras y que logra hechizarnos a través de los paradisiacos paisajes de Fårö, lugar donde residió el aclamado director de cine Ingmar Bergman hasta su fallecimiento en el año 2007. Una historia meta que sorprende por su intimismo al mostrarnos el proceso creativo detrás de una pareja de cineastas, quienes viajan hasta la remota isla sueca en busca de inspiración, pero terminan descubriendo algo mucho más profundo tanto en su relación, como en ellos mismos. Un verdadero deleite para los amantes del séptimo arte y del autor responsable de filmes como Persona y The Seventh Seal.

Tras un turbulento traslado aéreo, seguido por un apacible viaje en barco, Chris (Vicky Krieps) y Tony (Tim Roth) arriban al pequeño oasis situado en medio del mar Báltico, cegados inmediatamente por la calidez de sus habitantes y las despampanantes puestas de sol del verano escandinavo. Durante las siguientes semanas, la casa donde Bergman rodó Scenes from a Marriage se convertirá en su acogedor albergue y en su imperturbable lugar de trabajo. Supersticiosa, Chris observa la casualidad como una señal de mal augurio, temiendo que la estabilidad de su relación vaya a ser puesta a prueba de la misma forma que el realizador sueco lo hizo con los personajes interpretados por Liv Ullmann y Erland Josephson en el filme de 1974.

Sentada frente a una hoja de papel en blanco, la protagonista batalla para encontrar la idea perfecta. Por un lado, el estar distanciada de su hija June por tantos días no ayuda a mantener su mente enfocada. Por el otro, la facilidad con que Tony ha hallado inspiración para su próximo proyecto le provoca cierto enfado. Ante el bloqueo creativo, Chris decide salir de casa y recorrer la isla en bicicleta. Es ahí, en esos momentos de soledad e introspección mientras contempla la belleza de los paisajes naturales, y en los fugaces encuentros con otros visitantes, que ésta encuentra la iluminación que tanto anhelaba. El descubrimiento de su propia voz como escritora, justamente en el lugar donde vivió uno de los autores de cine más importantes y reconocidos.

Bergaman Island se convierte entonces en una película dentro de otra película. Dos historias, ambas situadas en Fårö, que poco a poco comienzan a fundirse hasta desembocar en uno de los epílogos más cautivadores y entrañables en años. El talento de Mia Hansen-Løve para hilar las narrativas de una forma tan natural y tan sublime es incuestionable. El trabajo de edición, a cargo de Marion Monnier, así como la fotografía de Denis Lenoir, nos envuelven en la magia de un universo donde la realidad y la ficción co-existen en el mismo plano. Un reflejo de la identidad personal que cada artista deja plasmada en cada una de sus obras.

La cinta también es meta en el sentido que ésta guarda ciertos paralelismos con la vida personal de la directora, quien mantuvo una relación sentimental de casi dos décadas con el cineasta francés Olivier Assayas. Hay harto sub-texto por desmenuzar, ya sea desde la convivencia entre dos mentes creativas y la afable rivalidad que surge al laborar en el mismo campo, hasta el balance entre el trabajo y la familia, y la anticuada expectativa que el hombre tiene permitido abandonar el hogar para cumplir sus sueños profesionales sin ningún reproche, mas no la mujer. Asimismo, Hansen-Løve aprovecha para hablar sobre la veneración que existe – en ocasiones desmedida – hacia ciertos directores de cine, la indiferencia de un público que prefiere ver una película más de zombies en lugar de una historia escrita y dirigida por una mujer, y una cultura en la que resulta difícil separar la obra del artista de sus asuntos privados.

Acompañada de extraordinarias actuaciones, encabezadas por las magníficas Mia Wasikowska y Vicky Krieps, Bergman Island es ese entrañable viaje de verano que logra cambiar tu vida para siempre. Una reflexión al ritmo de The Winner Takes It All de ABBA sobre la vida, la muerte y el legado que perdura a través de los años. «La vida imita al arte mucho más que el arte imita a la vida», decía Oscar Wilde. Un lazo de dependencia irrompible y un ciclo infinito. Así como Fårö se convierte en inspiración para la protagonista de la película, y la filmografía de Bergman continúa influyendo a nuevos directores (y sucesivamente, la de Mia Hansen-Løve a futuros cineastas), así también nuestras vidas van moldeándose a través de las obras artísticas que consumimos y de las experiencias personales que sus creadores han plasmado con esfuerzo y sacrificio en cada una de ellas.

Título original: Bergman Island

Año: 2021

País: Francia, Bélgica, Alemania, Suecia, México

Dirige: Mia Hansen-Løve

Con: Vicky Krieps, Tim Roth, Mia Wasikowska y Anders Danielsen Lie

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