Reseña – The People’s Joker

En septiembre del 2022, Vera Drew presentó ante la audiencia cautiva del Festival Internacional de Cine de Toronto su ópera prima titulada The People’s Joker, un filme autobiográfico realizado al mero estilo guerrilla sobre el proceso de descubrimiento y aceptación de su identidad de género. Para ello, la directora y escritora decidió utilizar los personajes populares de las tiras cómicas, los cuales fueron sus fieles acompañantes durante los años difíciles de infancia y adolescencia, como guías para contar su propia historia. Después de todo, fue la doctora Chase Meridian, interpretada por la actriz australiana Nicole Kidman en la cinta Batman Forever, quien despertó las primeras dudas sobre su identidad. (Vera cierra el círculo al dedicar este proyecto tan personal al fallecido realizador Joel Schumacher, abiertamente queer). Pese al cálido recibimiento del público durante su premier mundial, esta versión no autorizada, protagonizada por los principales superhéroes y villanos de Gotham City, movilizó de inmediato a los dueños de la propiedad intelectual en cuestión, provocando la suspensión del resto de las proyecciones que habían sido programadas por el festival canadiense y dejando a la película atrapada en un limbo legal.

Tras meses de incertidumbre y bajo el amparo de la doctrina legal del uso justo (fair use), The People’s Joker finalmente hace su arribo a las pantallas de cines en los Estados Unidos. La parodia coming of age nos transporta hasta una ciudad Gótica política e ideológicamente polarizada. Batman, el protector de la metrópoli, se ha convertido en la figura principal del conservadurismo, luchando contra la agenda progresiva de programas televisivos como UCB (United Clown Bureau). El show de sketches – una caricatura del Saturday Night Live que conocemos – se encuentra en el ojo de un huracán mediático luego de haber anunciado que Joker the Harlequin (Vera Drake), una comediante transgénero, será la anfitriona de la próxima emisión. Mientras la artista standupera se prepara para ingresar al foro y hacer realidad uno de sus más grandes sueños, ésta nos remonta hasta su infancia en el pequeño pueblo de Smallville para contarnos la historia de su vida. Desde la complicada relación con su madre, interpretada por Lynn Downey, hasta el descubrimiento de su verdadera vocación e identidad a través del club de anti-comedia que fundó junto a su amigo The Penguin (Nathan Faustyn).

Mezclando un estilo visual similar al de la popular serie web UNHhhh, conducida por las drag queens Trixie Mattel y Katya Zamolodchikova, con el humor que caracteriza a la programación de Adult Swim, The People’s Joker es un ejercicio cinematográfico tremendamente anárquico. Un viaje ácido que sorprende por su audacia, su crudeza emocional y su rabia tan visceral ante un mundo controlado por corporaciones e instituciones que rechazan y oprimen a todo aquel que salga del establecido patrón binario, catalogándolos de inmediato como villanos. Un relato íntimo de auto-descubrimiento y del despertar queer con una bravura digna de aplausos, que se rebela ante las convenciones cinematográficas y les pinta el dedo medio, echando absolutamente todo por la borda: secuencias musicales, de animación tradicional, con muñecos en stop-motion, o bien, diseñadas con los anticuados gráficos de los videojuegos de los años noventa. No todo aterriza con la misma fuerza, y la efectividad tanto de sus aspectos cómicos como de su originalidad estética dependerá por mucho del kilometraje y la receptividad de cada espectador.

Vera Drew vierte todas sus entrañas en la película y muestra sus heridas más hondas, explorando temas delicados que pocas veces vemos plasmados en pantalla con tantas agallas y franqueza. Ya sean las relaciones tóxicas con los padres y las parejas, el deadnaming cometido contra los individuos transgénero, o la ausencia de modelos a seguir en el contenido que se consume. La directora aprovecha la oportunidad para hablar también sobre el estado de la comedia y lo difícil que resulta dedicarse a dicha profesión ante el clima de cancelación que se vive actualmente. Asimismo, y muy a su manera, la cinta reclama las historias de personajes emblemáticos cuyas batallas internas y externas muchas veces se equiparan a las tribulaciones que miembros de comunidades marginadas enfrentan a diario. Historias de superhéroes y villanos que han sido la salvación de muchas personas y que han brindado destellos de esperanza y consuelo en los momentos más oscuros. Es en ese homenaje desautorizado que The People’s Joker encuentra el más poderoso y sincero de sus mensajes. Uno que resuena con más intensidad que el de las superproducciones cinematográficas de Hollywood, las cuales han ido perdiendo su propósito y su identidad en su afán por complacer a sus inversionistas.

Al ver la película fue inevitable no pensar y reflexionar en el futuro del cine. Pese a lo áspero y experimental de su manufactura, The People’s Joker es, en cierta manera, la dirección correcta a seguir: la democratización del medio, la reclamación de historias, la diversidad de voces, y la autenticidad que permite crear un vínculo más estrecho entre la audiencia y el equipo creativo. Profunda, caótica e inventiva.

The People’s Joker está exhibiéndose en cines selectos de Estados Unidos.

(3 estrellas de 4)

Ficha técnica: Título original: The People’s Joker. Año: 2022. País: Estados Unidos. Duración: 92 minutos. Dirección: Vera Drew. Guion: Vera Drew y Bri LeRose. Actúan: Vera Drew, Lynn Downey, Nathan Faustyn, Kane Distler y Bob Odenkirk. Distribución: Altered Innocence.

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