Reseña – Victoria and Abdul (Victoria y Abdul)

Victoria and Abdul (Victoria y Abdul) es el más reciente largometraje del realizador inglés Stephen Frears, director de aclamadas cintas como The Queen, Philomena y Florence Foster Jenkins. En Victoria and Abdul, Frears nos transporta hasta finales del siglo 19 para presentarnos la inusual amistad que surge entre la entonces monarca del imperio inglés, la reina Victoria, y uno de sus sirvientes de origen indio. Pronto, la relación entre ambos se convierte en un fuerte dolor de cabeza para el staff y la familia real, quienes se oponen rotundamente a la compañía tan cercana de un perfecto desconocido pese a los deseos de la soberana.

Judi Dench vuelve a interpretar en la pantalla grande a la reina Victoria, luego de haberle dado vida en la cinta Mrs. Brown del año 1997 la cuál le consiguió una nominación al Oscar a Mejor Actriz. En esta ocasión, Dench se transforma en una octogenaria frágil y malhumorada, pero que aún conserva la lucidez y el carácter necesario para dirigir al Imperio Británico. Recién convertida en la Emperatriz de la India, su staff coordina una celebración en la cuál dos hombres provenientes de la India participarán para ofrecerle un regalo como gesto simbólico de respeto. Uno de estos hombres es Abdul Karim, un joven musulmán proveniente de la ciudad de Agra, lugar donde se encuentra el emblemático Taj Majal. Abdul rompe con los estrictos protocolos de etiqueta, y de inmediato Victoria queda fascinada tanto por su atrevimiento, como por su exótica belleza.

Poco a poco, Abdul va ganándose el cariño de Su Majestad, pasando de ser un simple sirviente hasta convertirse en su íntimo confidente. La estrecha relación entre ambos hace que estalle una disputa entre los asistentes de la reina y los miembros cercanos de la familia real, quienes se revuelcan de coraje al ver cómo la mujer más poderosa e importante del Reino Unido ha decidido entablar una amistad con alguien de clase social baja y de tez morena. Fascinada por la cultura de la India, Victoria asigna a Abdul como su maestro personal, aprendiendo del lenguaje y las costumbres del país que ahora también gobierna.

No cabe duda que el plato fuerte de la película es la actuación de la veterana actriz Judi Dench. Desde su postura, su gesticulación y su tono de voz, Dench se transforma completamente en una figura de poder. Hay una larga escena en la que Frears decide posar la cámara en close-up mientras el personaje principal da un sermón al grupo de trabajadores del palacio, quienes amenazan con renunciar en caso de que ésta continúe frecuentando a su amigo. Es una secuencia que nos deja con la boca abierta y con la piel chinita de la emoción. Victoria and Abdul es la plataforma perfecta para que la actriz inglesa, quien ha colaborado junto a Stephen Frears en cuatro ocasiones previas, brille gracias a su interpretación. Judi Dench bien podría convertirse en la séptima persona en la historia de los Oscares en estar nominada dos veces por interpretar el mismo personaje.

Sin embargo, fuera de la actuación de Dench, la película es un poco desastrosa. Desde su manejo de tono tan irregular que no decide entre irse por el drama o la comedia, los estereotipos de sus personajes, las sobre-actuaciones del reparto secundario que rayan en la caricatura, y las obvias libertades literarias que hacen que la cinta pierda el piso. Y aunque la historia intenta mostrar su relevancia a tiempos actuales gracias al mensaje de amistad entre ingleses y musulmanes, lo cierto es que la película daba para mucho más, pero decide quedarse en terreno seguro. Hay tanto más que pudo ser explotado en la historia, especialmente desde la perspectiva del personaje de Abdul, la cuál termina demasiado desdibujada con tal de poner el spotlight en el personaje de la reina Victoria.

Victoria and Abdul arranca con la historia de éste, siguiendo su travesía desde India hasta el Reino Unido, por lo que uno espera que el tema principal de la cinta girará en torno a las problemáticas de sus compatriotas después de la ocupación inglesa. De hecho, la cinta hace creer a uno que Abdul se gana la confianza de la reina por conveniencia, como si tuviera un motivo interior secreto, el cuál será revelado durante el clímax de la historia. Pero no, todas estas insinuaciones quedan en nada, para en su lugar dar paso al desarrollo del conflicto entre la monarca y sus amigos. Posteriormente, nos quieren hacer creer que Abdul realmente sentía un aprecio especial hacia la reina, pero resulta imposible olvidar esos pequeños detalles que hacen que este giro narrativo se sienta forzado.

Más allá de explorar los conflictos de la colonia inglesa, Victoria and Abdul termina siendo un manual básico en cómo no ser una persona blanca racista a través de un largo y tendido despliegue de clichés y estereotipos. Sí, es una película que se ve bonita y que cuenta con una gran actuación principal de Judi Dench que bien vale la pena disfrutar. Pero desafortunadamente Victoria and Abdul decide apostarle a lo seguro, y a la fórmula que seguramente encantará a la audiencia meta: gente mayor arraigada a sus “tradiciones” que aún necesita una lección rápida y condensada para entender que el color de la piel, la religión y la posición económica no son motivos para discriminar y considerarse superiores a los demás.

Calificación: **

Título original: Victoria and Abdul (Victoria y Abdul)

Año: 2017

País: Inglaterra, Estados Unidos

Dirige: Stephen Frears

Con: Judi Dench, Ali Fazal, Eddie Izzard y Adeel Akhtar

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