Ficha de la película: Título original: The Devil Wears Prada 2. Título en español: El Diablo Viste a la Moda 2. Año: 2026. País: Estados Unidos. Duración: 119 minutos. Dirección: David Frankel. Guion: Aline Brosh McKenna. Reparto: Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt, Stanley Tucci, Kenneth Branagh, Patrick Brammall, Lucy Liu, Justin Theroux, B.J. Novak, Tracie Thoms y Rachel Bloom.
«Esto podría ser el fin de una era», nos advierte la cantante Dua Lipa en el coro de la melodía que acompaña la secuencia inicial de The Devil Wears Prada 2, la esperada secuela del éxito taquillero estrenado en cines en el 2006. Veinte años más tarde, dicha frase pareciera describir a la perfección el status quo no solo de los medios impresos, sino también del periodismo como un oficio rentable. Aquella cinta, la cual retrataba a la industria de la moda en la ciudad de Nueva York desde la perspectiva del consejo editorial de Runway, una popular revista, existía en un mundo previo a la llegada del iPhone y a la proliferación de las redes sociales. Sin influencers ni herramientas de inteligencia artificial. Uno donde la tendencia era definida autocráticamente por figuras como Miranda Priestly y donde la información que consumíamos a diario provenía de fuentes confiables.
El guion de Aline Brosh McKenna, basado en los personajes concebidos por Lauren Weisberger, mas no inspirado en la segunda novela publicada en el 2013, nos sumerge de inmediato en la crisis que la prensa lleva enfrentando desde hace varios años. Justo al término del optimista montaje inicial, Andy Sachs (Anne Hathaway) recibe la devastadora noticia que la empresa para la cual trabaja como escritora ha decidido prescindir de sus servicios. Indignada, ésta lanza una dura crítica al aceptar una presea en reconocimiento a su sobresaliente desempeño. Su mensaje sobre las contradicciones que existen entre su inestabilidad laboral y un mercado donde las empresas registran ganancias récord y sus ejecutivos continúan llenándose los bolsillos con millones de dólares se torna viral y llama la atención de Irv Ravitz, el dueño de Elias-Clarke, el conglomerado a cargo de la revista Runway.
La publicación, aún bajo la tiránica dirección de Miranda Priestly (Meryl Streep), se encuentra envuelta en un escándalo mediático que ha ido ahuyentando tanto a los lectores asiduos como a las grandes marcas de lujo, poniendo en riesgo el soporte vital que éstas brindan por medio de sus campañas de publicidad. Jay (B.J. Novak), el hijo de Irv, observa en Andy la oportunidad perfecta para redimir los errores de Runway y convence a su padre de contratarla para inyectar una dosis necesaria de frescura y candor. La protagonista, preocupada ante la incertidumbre profesional que rodea a sus colegas, acepta la oferta, sabiendo que dicha encomienda la llevará a enfrentar de nuevo a su ex-jefa, con quien no tuvo la mejor de las despedidas hace más de dos décadas.
Aunque la tensión inicial es palpable, una serie de sucesos inesperados hará que ambas hagan a un lado sus diferencias y aprendan a trabajar en conjunto con el objetivo de salvar la revista de la extinción. Con el apoyo de Nigel (Stanley Tucci), quien continúa siendo el brazo derecho de Miranda, y de Emily (Emily Blunt), convertida ahora en ejecutiva de una reconocida marca de alta costura, el icónico cuarteto se embarcará en una divertida y elegante aventura que les conducirá desde Nueva York hasta Milán. Entre moda y traiciones, el futuro de Runway y, por ende, el de los medios impresos que han resistido los embates de la era digital, estará en sus manos y en su capacidad para explotar los talentos únicos que cada uno de ellos posee.
No les voy a negar que llegué a esta entrega con un poco de temor y escepticismo, ya que The Devil Wears Prada es una de mis películas de confort preferidas. Una cinta que reviso al menos una vez al año, y cuyas frases tan emblemáticas forman parte del lenguaje que comparto con mis amigos cercanos. Sin embargo, me resulta grato confirmar que la secuela hace un sólido trabajo, aunque sin llegar o superar el nivel alcanzado por la antecesora. Una divertida comedia que sabe combinar nostalgia con complacencia para los fanáticos (basta poner atención para hallar el puñado de referencias escondidas en cada escena) y que no olvida su razón de ser: brindarnos una radiografía contemporánea y desoladora sobre el mundo empresarial estadounidense y la nueva oligarquía que lo controla. Una que obedece a los caprichos de sus accionistas, en lugar de escuchar las necesidades de sus trabajadores.
Aunque el arranque resulta un tanto áspero, sobre todo por la forma tan impulsiva en la que los caminos de los personajes principales vuelven a entrelazarse, la película logra encontrar el ritmo adecuado durante la segunda mitad. Parte de ello se debe a la naturalidad con la que cada uno de los actores habita nuevamente en la piel de sus personajes. Hay pequeñas diferencias que marcan el crecimiento que estos han tenido durante los últimos veinte años, tanto a nivel personal como profesional, pero su esencia continúa siendo la misma de siempre. Por ejemplo, Miranda nos muestra un lado más humano, sin dejar de ser la temible figura de autoridad. Mientras que Andy, más segura de sí misma, continúa buscando constantemente la aprobación de los demás.
La ansiada reunión de Streep, Hathaway, Blunt y Tucci se complementa con la participación de Kenneth Branagh, como el nuevo esposo de la editora principal de Runway, y de Patrick Brammall, el interés sentimental de la protagonista, una de las tantas subtramas que se queda a media cocción. Ambos, al igual que Lucy Liu y Justin Theroux, este último interpretando una versión caricaturizada del típico tech bro devenido millonario, resultan un tanto desaprovechados. Asimismo, ninguno de los personajes jóvenes cuenta con la definición adecuada ni con el tiempo suficiente para lograr que su presencia sea entrañable o clave para el desarrollo de la historia.
The Devil Wears Prada 2 se siente aterradoramente acertada al retratar los problemas que muchos millenials hemos enfrentando al ir ascendiendo por la escala corporativa, recorriendo el mismo calvario que su protagonista. La incertidumbre de un futuro estable ante el debilitamiento de ciertas industrias en las últimas dos décadas, la dificultad para mantener un equilibrio sano entre la vida personal y profesional, y la falta de oportunidades para seguir creciendo en espacios donde algunas generaciones retienen el control y se rehusan a ceder las riendas. Quizá no logre tener el mismo impacto en la cultura pop que la película previa, pero The Devil Wears Prada 2, debajo de sus atuendos de lujo, consigue ofrecer un relato entretenido, crítico y esperanzador en tiempos de inquietud. Una fábula al último grito de la moda que nos muestra la posibilidad de un futuro optimista. El inicio de una nueva era, donde el arte se impone al negocio.
Fecha de estreno
The Devil Wears Prada 2 (El Diablo Viste a la Moda 2) estrena en cines de Estados Unidos y México a partir del 1 de mayo del 2026.
Calificación

(3 estrellas de 4)
