TIFF 2017: Reseña – Downsizing (Pequeña Gran Vida)

El aclamado director norteamericano Alexander Payne, responsable de cintas como Sideways, Election y Nebraska, está de regreso con una nueva comedia que parte de una interesante premise con tintes políticos y sociales: imagina que en unos años la ciencia ha avanzado tanto, que es posible reducir la estatura de las personas con tal de crear un mundo más sustentable y evitar catástrofes climáticas que podrían poner un fin a nuestro planeta. Downsizing (Pequeña Gran Vida) es el título que lleva este nuevo proyecto, el cual cuenta con la participación protagónica de Matt Damon, Kristen Wiig y el ganador del Oscar Christoph Waltz.

Damon y Wiig dan vida a Paul y Audrey Safranek, un matrimonio de clase media que, ante la difícil situación económica a la que se enfrentan, deciden someterse a un procedimiento médico que permite encoger el cuerpo humano a tan solo unos cuantos centímetros. Grandes comunidades de personas pequeñas han surgido alrededor del mundo, en las cuales sus habitantes disfrutan de vidas apacibles y de completa holgazanería. Resulta que en estos micro-mundos, el dinero rinde más, por lo que comprar una enorme mansión, tener un automóvil de lujo y lucir joyas con diamantes están al alcance de cualquiera. Básicamente, el sueño americano del consumismo hecho realidad.

Una vez realizado el procedimiento, Paul comienza a darse cuenta que las cosas en esta sociedad dizque perfecta no son tan distintas a las de la vida que dejó atrás. Al contrario, la desigualdad social es igual de marcada y únicamente la gente blanca es quien goza de los privilegios que ofrece esta nueva realidad. En esta nueva comunidad, Paul entabla una estrecha amistad con Ngoc Lan Tran (Hong Chau), una inmigrante vietnamita que poco a poco le ayuda a ver el mundo que le rodea bajo una perspectiva diferente.

Payne nos ofrece una premisa que en principio suena interesante, pero que desafortunadamente se viene abajo al tratar de mezclar tantos temas en un largometraje de poco más de dos horas de duración. El elemento cómico es el que definitivamente funciona mejor en Downsizing, desde el humor con el que el tratamiento médico se maneja y es presentado en la película, hasta el personaje interpretado por Hong Chau, el cual pese a sus exageraciones y estereotipos resulta el más entrañable y humano de este filme tan irregular. Sin embargo, las intenciones de Downsizing por ser un filme provocativo en cuestión de temas políticos y sociales se queda a medias, lo cuál nos sorprende de alguien tan experimentado como Payne, cuyos guiones siempre han sido particularmente sólidos y memorables.

Hay momentos en los que pareciera que la cinta se enfocará en desarrollar la premisa bajo el lente de lo que ésto representa en cuestión social o política. Por ejemplo, ¿quién administrará los recursos si todo el mundo se hace pequeño?, ¿existirá un recelo u odio entre las personas normales y aquellas que han decidido encoger su estatura?, y ¿porqué intentar construir una sociedad perfecta, si al final de cuentas no somos capaces de eliminar el clasismo y el elitismo que corrompe al mundo actual? Todas estas inquietudes se quedan en el tintero, a pesar de que son presentadas brevemente al espectador. En lo personal, el enfoque en estos temas era justamente lo que necesitaba la película para lograr transmitir un mensaje de relevancia y actualidad.

En su lugar, Downsizing termina siendo un relato más sobre un hombre blanco y privilegiado que siente que su vida de clase media no es lo suficientemente buena (porque obviamente jamás ha tenido que enfrentarse a las dificultades del mundo), y cree que la mejor opción para empezar su vida desde cero es cambiando radicalmente su cuerpo y su estilo de vida. Sin embargo, éste pronto descubre que todos estos cambios son inútiles y en vano si no hace primero un examen de conciencia y un cambio interno de actitud.

La cinta resulta entretenida y, si hay algo que reconocerle, es que jamás es predecible. No sabemos hacia donde nos va a llevar, ni que sorpresa nos depara en el camino. Pese a ello, Downsizing es uno de esos casos donde aplica el dicho “quien mucho abarca, poco aprieta”, y en su afán por querer ser una comedia mezclada con ciencia ficción y una dosis de reflexiones sociales, al final nada termina por cuajar y nos deja con una de las obras cinematográficas más inferiores (y decepcionantes) de la filmografía de su director Alexander Payne.

Calificación: ** 1/2

Título original: Downsizing (Pequeña Gran Vida)

Año: 2017

País: Estados Unidos

Dirige: Alexander Payne

Con: Matt Damon, Kristen Wiig, Hong Chau y Christoph Waltz

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