Ficha de la película: Título original: Die, My Love. Título en español: Mátate, Amor. Año: 2025. País: Inglaterra, Estados Unidos. Duración: 118 minutos. Dirección: Lynne Ramsay. Guion: Lynne Ramsay y Enda Walsh. Reparto: Jennifer Lawrence, Robert Pattinson, Sissy Spacek, LaKeith Stanfield y Nick Nolte.
En vísperas de la llegada de su primogénito, Grace (Jennifer Lawrence) y Jackson (Robert Pattinson) deciden abandonar el bullicio urbano e intercambiarlo por la tranquilidad que ofrece el campo, tomando posesión de una casa en el estado de Montana que perteneció al tío fallecido del protagonista. Una propiedad completamente aislada, rodeada por un frondoso bosque, que les dará la libertad y la privacidad necesaria para recibir al nuevo integrante de su familia. Si bien el lugar requiere de gran esfuerzo para ordenar lo que alguna vez fuera el nido de un acumulador compulsivo, el nivel de energía y pasión que los padres primerizos derrochan, tan intenso como un feroz incendio fuera de control, hace que las tareas pendientes no resulten demasiado pesadas ni complicadas.
Sin embargo, la cosas comienzan a cambiar abruptamente unos meses después del nacimiento del niño. El idílico paraíso que construyeron pronto se transforma en una prisión física y mental para la protagonista, cuyo mundo se ha reducido a atender únicamente las necesidades de su esposo y de su pequeño. El desequilibrio hormonal posparto, aunado con la tremenda presión que ella misma se inflige al tratar de cumplir con las expectativas de su nuevo rol como madre, lanzan a Grace por un espiral maniacodepresivo donde la línea entre lo real y lo imaginario comienza a desdibujarse lentamente. El hastío ha provocado también que la escritora de profesión enfrente un severo bloqueo creativo, mientras que la indiferencia emocional y sexual de su pareja ha empezado a despertar en ella un instinto salvaje desconocido que la empuja a actuar de manera errática y violenta, en busca de recuperar la felicidad y libertad que ha ido perdiendo.
Basada en la novela homónima de la autora argentina Ariana Harwicz, Die, My Love (Mátate Amor) es una cinta tremendamente inquietante y sensorialmente envolvente que explora la maternidad desde una perspectiva cruda y visceral. Un relato que a través de su incómodo diseño de sonido, desde el molesto zumbido de un mosquito hasta el irritante ladrido de un perro, nos va sumergiendo en una atmósfera que refleja el estado mental tan frágil y agobiante en el que se halla la protagonista. La directora escocesa Lynne Ramsay (We Need to Talk About Kevin, You Were Never Really Here) recurre a elementos alegóricos que juegan con lo fantástico para transmitir las emociones que no podemos observar a simple vista, pero que existen en el interior de Grace. La imagen de un caballo que representa su autonomía perdida. La constante presencia de un motociclista que circula el perímetro de la propiedad a toda velocidad como una manifestación de su deseo sexual reprimido. Las moscas que simbolizan esas voces que nunca paran de llenar su cabeza de pensamientos negativos.
Es una lástima que todos estos artilugios no consigan tener un impacto mayor, en especial tomando en cuenta la maestría con la que Ramsay despliega cada uno de ellos en pantalla. A pesar de contar con un lenguaje visual tan interesante, el texto queda a deber un nivel más profundo de franqueza para que los personajes se sientan más genuinos y cercanos a uno. Su ritmo tan lento, su estructura no lineal y sus situaciones tan reiterativas tampoco resultan de gran ayuda, y terminan restándole efervescencia a las contiendas entre Grace y Jackson, así como emoción a los desgarradores momentos en los cuales la protagonista intenta escapar de su aflicción de forma auto-destructiva.
El trabajo de Jennifer Lawrence, como suele ser costumbre, es espectacular. Una interpretación arriesgada y bestial que por sí sola hace que valga la pena el boleto de admisión. Un vehículo perfecto para que la ganadora del premio Oscar vuelva a demostrar su talento para meterse de lleno en la piel de personajes sumamente complejos. El resto del elenco, aunque cumple con su labor, no logra equiparar la magnitud de la actuación de Lawrence. Principalmente porque sus personajes existen en la periferia sin el debido desarrollo. Tanto Robert Pattinson como Sissy Spacek, quien da vida a la madre del protagonista, hacen lo que pueden con roles cuyo potencial no llega a ser explotado por completo. Más decepcionante aún son las participaciones de LaKeith Stanfield y Nick Nolte, tan breves e intrascendentes al conflicto central del filme.
Si bien Die, My Love no es la primera ni la única película en abordar el lado oscuro de la maternidad para intentar desmitificar los aspectos que la misma sociedad se ha encargado de exigir a las mujeres que acaban de parir – Nightbitch de Marielle Heller, estrenada el año pasado, es un ejemplo reciente con una temática muy similar – la visión con la que Ramsay decide contarnos la historia es lo que logra cautivar y lo que termina distinguiéndola de otras producciones afines. No obstante, a pesar del difícil y abrumador viaje al que la cinta nos somete durante gran parte del metraje, el golpe emocional al final de la odisea, sorpresivamente, carece de la fuerza necesaria para hacer de este relato una profunda y urgente reflexión sobre el complicado e incomprendido rol de ser madre, en un mundo donde dicho papel suele ser sinónimo de pureza, perfección y devoción.
Die, My Love (Mátate, Amor) formó parte de la Selección Oficial de la edición 78 del Festival de Cannes, efectuada del 13 al 24 de mayo del 2025.

(2 estrellas de 4)
