Entre cajas repletas de viejas fotografías y negativos olvidados, Lee Miller (Kate Winslet) comienza a recordar con nostalgia el inicio de su carrera profesional detrás de las cámaras, mientras un joven, interpretado por Josh O’Connor, escucha atentamente sus anécdotas. Con gran curiosidad, éste busca recabar suficiente información para publicar un libro sobre su extraordinaria carrera, una que quizá no ha gozado de tanto reconocimiento como la de otros de sus contemporáneos. Luego de dejar atrás sus días como modelo en los Estados Unidos, la artista decidió viajar a Francia a finales de los años 30 con la intención de convertirse en la persona que toma los retratos, no la que aparece en ellos. Siempre rodeada por poetas y pintores, ésta vivía dentro de una burbuja bohemia, a pesar de que a unos cuantos kilómetros de distancia, las primeras señales de los horrores que estaban por desencadenarse en Europa eran más que evidentes por las calles de Alemania.
Justo al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Lee se establece permanentemente en Londres junto al amor de su vida, el pintor surrealista Roland Penrose (Alexander Skarsgård). Aprovechando la abundancia de oportunidades de empleo en la ciudad a consecuencia del conflicto bélico, la fotógrafa encuentra el trabajo de sus sueños en la edición británica de la revista Vogue. Sin embargo, pronto se dará cuenta que tomar retratos de mujeres portando vestimentas de alta costura mientras el mundo entero arde en llamas no era necesariamente lo que quería hacer con su tiempo y su talento. Dispuesta a mostrar lo que realmente ocurre en las trincheras, la intrépida protagonista solicita una acreditación al gobierno de los Estados Unidos para poder trabajar como corresponsal de guerra en Francia, retratando las atrocidades cometidas por el ejército alemán con su lente perspicaz.
En compañía de David Scherman (Andy Samberg), el fotoperiodista de la publicación semanal Life, ambos van adentrándose en territorio enemigo, poniendo constantemente sus vidas en riesgo con tal de llevar al público anglosajón una versión sin adulterar de la guerra y sus heridas, muchas de ellas aún sin sanar. Su cámara se convierte en un testigo que observa en silencio la deshumanización y el daño perpetrado contra miles de inocentes, Poco a poco, las fuertes imágenes comienzan a despertar sus demonios internos, los cuales había logrado mantener bajo control gracias a su constante búsqueda de nuevas experiencias llenas de adrenalina, pero que ahora solo el alcohol y las pastillas tranquilizantes pueden frenar. Al regresar a su hogar en Londres, Lee se enfrenta a otra batalla muy distinta a la vivida en las barricadas: una de índole profesional que la termina empujando a ocultar sus obras por más de treinta años, hasta su fallecimiento en 1977.
Lee es una cinta biográfica basada en la obra literaria The Lives of Lee Miller, una memoria escrita por su hijo Antony en 1985 con la finalidad no solo de compartir al mundo los tesoros que su madre mantuvo escondidos, sino también para que ésta reciba el reconocimiento merecido por su arriesgada y valiosa labor. La adaptación cinematográfica logra hacerle justicia en ambos rubros, pese a seguir la fórmula convencional del biopic histórico sin salirse de la línea. Ellen Kuras, la directora de fotografía de Eternal Sunshine of the Spotless Mind y A Little Chaos, dos filmes protagonizados por Kate Winslet, es quien está al mando de este proyecto, uno de gran afecto para la actriz inglesa, quien insistió en llevar la excéntrica vida de Miller a la pantalla grande por casi una década.
La cinta es un absoluto vehículo de lucimiento para Winslet, quien habita en la piel de la impulsiva fotógrafa a través de las distintas etapas de su vida. La protagonista lo entrega todo, desnudando cuerpo y alma en un personaje complejo, lleno de vida y de rabia, y demostrando nuevamente el porqué es una de las mejores actrices de su generación. Su sensacional interpretación se complementa con un espectacular desfile de grandes estrellas internacionales, el cual recorre y enciende la pantalla. Marion Cotillard, Noémie Merlant y Andrea Riseborough brindan sólidas actuaciones como las mejores amigas y confidentes de la retratista de guerra, mientras que Andy Samberg es la verdadera sorpresa del elenco, explotando sus cualidades dramáticas de manera efectiva, aunque sin perder su timing para la comedia en un par de momentos que aligeran la sobriedad del relato.
Lee es un filme competente y emotivo gracias a la banda sonora compuesta por Alexandre Desplat, a la sensacional re-interpretación y contextualización de sus imágenes más icónicas, y a la dedicación de un elenco que entrega su corazón para contar las audaces anécdotas de Miller durante la Segunda Guerra Mundial. No obstante, es a nivel narrativo donde la propuesta se queda un poco corta. Su giro de tuerca, aunque inesperado, resulta precipitado para alcanzar a conmover. Algunos diálogos rayan en lo soso, sobre todo durante la primera mitad de la cinta, mientras que su retrato de la posguerra cae en los clichés del género sin proponer algo distinto. Pese a ello, Lee logra rendir tributo a la memoria de la artista y permite que muchos descubran sus obras por primera vez, con la esperanza de que, al verlas, su reflejo brutal del dolor humano pueda evitar que dichas escenas vuelvan a repetirse.
Lee forma parte de la programación del Festival Internacional de Cine de Toronto en su edición 2023 (#TIFF23).

(3 estrellas de 4)
Título original: Lee
Año: 2023
País: Estados Unidos, Inglaterra
Dirige: Ellen Kuras
Con: Kate Winslet, Alexander Skarsgård, Josh O’Connor, Andy Samberg, Marion Cotillard, Noémie Merlant y Andrea Riseborough
