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Reseña – Space Jam: A New Legacy (Space Jam: Una Nueva Era)

Hace 25 años, Space Jam, subtitulada en México como El Juego del Siglo, llegó a la pantalla grande con el firme propósito de conectar a una nueva generación de pequeños con los emblemáticos personajes de los Looney Tunes. Quienes crecieron en los años noventa al igual que yo, recordarán que en aquel entonces los Tiny Toons eran los dibujos animados de moda. Previo a la llegada de la televisión por cable y del canal Cartoon Network, las clásicas aventuras de Bugs Bunny, el Pato Lucas (Daffy Duck) y el Correcaminos (Roadrunner) solo se podían disfrutar los sábados por la mañana en televisión abierta, o bien, disponibles al alquiler en cualquier videoclub. De ahí que Warner Bros. buscara re-introducir a los alocados personajes al público infantil, apoyándose en el basquetbolista más popular de aquella época, Michael Jordan, para conseguirlo.

La cinta, estrenada en noviembre de 1996, tuvo un éxito decoroso en taquilla (más de 90 millones de dólares en admisiones en los Estados Unidos). No obstante, sus principales ingresos fueron en el entonces dominante mercado del video en casa y en la venta de artículos promocionales con las imágenes del conejo Bugs y compañía. La estrategia del estudio de Hollywood funcionó y, por años, los Looney Tunes permanecieron activos, principalmente en la televisión. Eso fue hasta ahora, que las nuevas generaciones de infantes conocen más sobre Harry Potter y Baby Yoda que del gato Silvestre y el simpático Piolín, a quien probablemente asocien solamente con los memes que sus abuelas comparten a través de redes sociales.

Space Jam: A New Legacy (Space Jam: Una Nueva Era) pretende ir más allá de simplemente revitalizar la franquicia y repetir la hazaña conseguida por su antecesora. En una era donde las suscripciones a plataformas de streaming son más redituables e importantes para los estudios que las ganancias en cines, la nueva saga animada de los Looney Tunes busca sacar provecho del factor nostalgia que caracteriza a los generación millenial para vender el servicio HBO Max y, de paso, recordarnos del inmenso catálogo de contenido que podemos encontrar en dicho universo digital. Después de todo, les he de confesar que por cada episodio que veo de Hacks o Mare of Eastown, también disfruto de un capítulo throwback de The Nanny o Friends. La nostalgia noventera vende, y esta película es prueba fehaciente de ello.

La nueva Space Jam sigue al pie de la letra la fórmula de la película original. Obvio, sin la clásica melodía I Believe I Can Fly ya que su compositor e intérprete está más que cancelado. En esta ocasión, Hollywood recluta a LeBron James, basquetbolista estrella del momento, para unirse a los personajes animados en una contienda que realmente no tiene mucho sentido. Resulta que James y su hijo Dom (Cedric Joe) han sido secuestrados por un siniestro algoritmo de inteligencia artificial llamado Al G. Rhythm (un Don Cheadle que se la está pasando de lujo), quien aprovecha las diferencias entre ambos para ponerlos cara a cara en una épica batalla deportiva. La única manera de escapar de los servidores de Warner Bros. donde estos se encuentran atrapados es si LeBron y su equipo logran salir victoriosos. Para ello, el atleta no tendrá otra alternativa más que recurrir al apoyo de los Looney Tunes, pese a su nula experiencia en baloncesto.

En cuestión técnica, Space Jam: A New Legacy es infinitamente superior a la entrega previa en todos los aspectos, sobre todo en la animación 2D y 3D de sus personajes. Sin embargo, a nivel narrativo e interpretativo, la película cae en los mismos errores de su predecesora. James, al igual que Jordan tiene carisma, pero su actuación deja mucho que desear. Al menos la nueva estrella de la NBA decide tomar las cosas sin tanta seriedad y hasta bromea sobre cómo los deportistas tienden a dar malas actuaciones en cine. El humor pareciera ir enfocado al público infantil y no dudo que éste sea efectivo y divertido con los más pequeños del hogar. En cuanto a la historia, sobra decir que ésta carece de lógica, aunque tampoco podemos exigirle demasiado a una película donde los humanos y los dibujos animados deben unir fuerzas para derrocar a un modelo de inteligencia artificial antagónico.

A diferencia de cintas como Wreck-It Ralph y The Lego Movie, las cuales aprovechan el cuantioso material de propiedad intelectual que tienen a su disposición para sorprender al espectador con inesperadas participaciones, aquí el resultado es caótico y absurdo. Personajes animados de Hanna Barbera, de series de televisión de HBO como Game of Thrones, del universo de superhéroes de DC Comics, de sagas cinematográficas como The Matrix y Mad Max, y hasta el payaso Pennywise de IT hacen breves apariciones como invitados VIP del partido de baloncesto. En lugar de ayudar, uno termina distrayéndose constantemente al tratar de identificar cada referencia, haciendo que el principal encuentro deportivo pase a un segundo plano, agregando más desorden a un duelo que de arranque no tenía ni pies ni cabeza.

Sorprendentemente, Space Jam: A New Legacy trae un mensaje muy relevante que me pareció lo más acertado de toda la película. En lugar de centrarse únicamente en el conflicto del protagonista, esta saga profundiza en la relación padre-hijo y en el dilema que surge entre ellos al decidir por una carrera deportiva o una en el campo de la tecnología. Una buena lección para los más pequeños, especialmente aquellos que han crecido creyendo que algunas profesiones se encuentran fuera de su alcance debido a su raza, género o estatus socioeconómico. Quizá en 25 años, la estrella de la próxima película no sea un atleta, sino el CEO de una reconocida compañía que inspire y sirva como ejemplo a futuras generaciones.

A pesar de intentar crear un nuevo legado, la nueva entrega de Space Jam carece de un concepto original, y sus aciertos técnicos y visuales no son suficientes para superar lo logrado por su antecesora, con todo y que ésta no era precisamente la mejor película de animación mezclada con live action. En su afán por exprimir hasta la última gota de nostalgia, la película acaba metiéndose el pie a sí misma, resultando en un extenso comercial de casi dos horas para recordar a chicos y grandes de todas las franquicias que Warner Bros. tiene disponibles a tan solo un click de distancia en su flamante aplicación digital. Un lugar donde, irónicamente, los algoritmos continuarán ayudando a elegir que tipo de contenido producir, y donde seguramente la manía por los multiversos hará que los Looney Tunes expandan sus colaboraciones hacia nuevas dimensiones.

Calificación: **

Título original: Space Jam: A New Legacy (Space Jam: Una Nueva Era)

Año: 2021

País: Estados Unidos

Dirige: Malcolm D. Lee

Con: LeBron James, Don Cheadle, Cedric Joe, Zendaya y Lil Rel Howery

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