«A veces cuando eres papá, tienes tanto miedo que tus hijos se lastimen que terminas convirtiéndote en la cosa que los lastima», menciona Blake (Christopher Abbott) a su pequeña hija Ginger (Matilda Firth) tras haber perdido los estribos momentáneamente mientras caminaban por las calles de Manhattan. El protagonista se ha esforzado por ser un padre ejemplar, evitando a toda costa repetir los errores cometidos por su progenitor, un hombre de carácter duro que jamás aprendió a expresar sus sentimientos. La carencia de afecto que experimentó durante su infancia y adolescencia lo llevaron a construir un hogar moderno y laxo, totalmente opuesto al régimen tan estricto y casi militar en el cual creció. Sin embargo, en ocasiones, tanto la desobediencia de su retoño como el éxito profesional de Charlotte (Julia Garner), su esposa, parecieran poner en tela de juicio no solo su autoridad como jefe de familia, sino también su rol como el principal proveedor, despertando brevemente esos instintos que tanto ha intentado controlar.
Dicha naturaleza será imposible de reprimir una vez que los tres personajes deciden viajar al estado de Oregon con el objetivo de poner en orden los asuntos que Grady (Sam Jaeger), el padre del protagonista, dejó pendientes luego de desaparecer misteriosamente en el bosque desde hace varios años. Un lugar donde, supuestamente, habita una bestia salvaje, mitad hombre, mitad lobo, que lleva acechando por más de tres décadas a quienes recorren los asombrosos, pero al mismo tiempo peligrosos, parajes forestales. El mínimo contacto con el engendro mitológico basta para que éste consiga transmitir un potente virus, capaz de transformar a cualquiera en una criatura feroz. La metamorfosis de Blake comienza de inmediato: su sentido del olfato se agudiza, al igual que su capacidad para escuchar con precisión cada movimiento y observar su entorno claramente en plena oscuridad. Sin embargo, tras perder el habla junto con las facultades mentales características de todo humano, éste se convertirá rápidamente en una amenaza para sus seres queridos. En el monstruo que juró nunca devenir.
Wolf Man (Hombre Lobo) cumple al pie de la letra con las expectativas de un filme lanzado en cines durante el mes de enero. Estamos ante una cinta de terror medianamente entretenida, aunque demasiado predecible y carente de ideas vanguardistas para distinguirse del resto de producciones del mismo género a punto de desfilar por cartelera. Algo que sorprende, sobre todo al tomar en cuenta que su director, el australiano Leigh Whannell, fue quien estuvo a cargo del reboot de The Invisible Man en el 2020, una de las entradas previas del universo cinematográfico de monstruos de Universal Studios al que la historia introductoria del licántropo también pertenece.
A su favor, la película posee un arranque sólido que permite envolvernos de manera efectiva en sus atmósferas inquietantes, mientras aborda, al mismo tiempo, una temática sumamente interesante sobre los miedos y los traumas heredados de los antepasados. No obstante, conforme avanza el relato, éste no solo va conduciéndonos a través de lugares comunes, sino que también opta por abandonar totalmente la complejidad emocional de su argumento, echando por la borda la oportunidad de crear algo único y memorable, y sin siquiera llegar a profundizar en el trasfondo de los elementos fantásticos de su popular fábula.
El reparto, encabezado por Christopher Abbott y Julia Garner, hace lo que puede con un guion que además de traicionar a sus personajes, deja a uno perplejo ante sus incoherencias y torpezas. Quienes vayan en busca de una dosis de adrenalina y suspenso saldrán decepcionados, ya que Wolf Man, con todo y su desafortunado diseño de maquillaje y efectos especiales, termina provocando más bostezos que sobresaltos. Si bien la película intenta hablar sobre lo difícil que resulta romper con los patrones ancestrales que se arrastran de generación en generación, así como de la imposibilidad humana para inhibir los instintos tan propios de nuestra naturaleza, capaces de destruir no solo a uno mismo, sino también a aquellos más cercanos a nosotros, a ésta le falta el filo de los colmillos de su personaje principal.
Wolf Man (Hombre Lobo) está exhibiéndose en cines de Estados Unidos y México a partir del 17 y 24 de enero del 2025, respectivamente.

(2 estrellas de 4)
Ficha de la película: Título original: Wolf Man. Título en español: Hombre Lobo. Año: 2025. País: Estados Unidos. Duración: 103 minutos. Dirección: Leigh Whannell. Guion: Leigh Whannell y Corbett Tuck. Reparto: Christopher Abbott, Julia Garner, Matilda Firth y Sam Jaeger.
