Romy (Nicole Kidman) es una exitosa directora ejecutiva que ha sabido mantener la distancia adecuada entre su demandante trabajo y las responsabilidades familiares. En las oficinas corporativas de Tensile, la compañía que ella misma fundó hace años, la cual provee procesos de automatización robótica a almacenes, la protagonista, adicta a la cafeína y a su teléfono móvil, tiene el control absoluto. Su experiencia es admirada por sus colegas y subordinados, y su ambición profesional la ha convertido en un ejemplo a seguir dentro de una industria predominantemente masculina. Sin embargo, en su hogar, ésta ha sucumbido a los roles tradicionales, reprimiendo sus deseos más íntimos y otorgando el poder a Jacob (Antonio Banderas), su marido, un director teatral. Avergonzada e incómoda por las fantasías sexuales que invaden su mente, la mujer vive en un constante estado de insatisfacción, fingiendo los orgasmos con su cónyuge para después auto complacerse en secreto, en la oscuridad de una habitación contigua, con la ayuda de una película pornográfica.
El fino balance que había alcanzado entre sus dos realidades tan opuestas se desmorona por completo tras la llegada de Samuel (Harris Dickinson), un intrépido pasante quien de inmediato desafía su posición de autoridad. «Creo que te gusta que te digan qué hacer», le dice el joven a su jefa en una reunión privada, luego de que éste la elige como su mentora. La audacia de tal comentario le provoca sentimientos encontrados a la CEO. Por un lado, ésta se siente ofendida por el carácter inapropiado de la conversación. Por el otro, el encuentro despierta en ella un deseo de explorar, sin inhibiciones, su sensualidad contenida. De pronto, los dos se ven envueltos en un peligroso juego de seducción y manipulación, de obsesión y chantaje, que podría llevarlos a perder todo lo que han construido con tanto esfuerzo. Una liberación sexual que llevará a la protagonista a encarar los conceptos anticuados de la sociedad y a descubrir una fortaleza interior que no creía poseer.
Babygirl (Deseo Prohibido), el tercer largometraje de la directora Halina Reijn (Bodies Bodies Bodies), nos envuelve en un tórrido y transgresor drama psicosexual que busca romper con los tabúes y prejuicios en torno al deseo femenino. Para ello, la realizadora de origen holandés inyecta al filme una dosis de sensibilidad europea que tanta falta le hace al cine norteamericano, necesaria para abordar este tipo de temas sin reservas y con suma autenticidad. Una historia que pretende mostrar cómo la sociedad ha tachado la libido en la mujer como algo anormal o inmoral, lo cual vemos reflejado en el constante clamor de la protagonista por tratar de «ser alguien normal», y que además invita a aprender de las nuevas generaciones y de su perspectiva más fluida sobre la sexualidad con el fin de hacer añicos las ideas arcaicas y machistas que rigen al mundo, representadas en la historia a través del personaje interpretado por Banderas.
Como suele ser costumbre, Nicole Kidman se mete de lleno en la piel y la psique de una figura compleja, brindándonos una actuación arriesgada y monumental. Su mirada transmite no solo la vacilación y el terror que le provoca la aventura tan riesgosa en la cual se ha embarcado, sino también el placer y la autonomía al tomar las riendas de su instinto carnal para satisfacer sus fantasías. Harris Dickinson, a quien vimos recientemente en cintas como Triangle of Sadness y The Iron Claw, hace una gran dupla con Kidman, oscilando la ambigüedad de sus intenciones con lo craso de su comportamiento. Ambas interpretaciones logran tenernos al borde del asiento, encendiendo constantemente la mecha de un petardo que podría estallar en cualquier momento.
Pese al sólido arranque de la película, así como al hechizante score a cargo de Cristobal Tapia de Veer (The White Lotus) que en ocasiones pareciera armonizar una serie de gemidos, Babygirl va perdiendo la intensidad que nos recetó al inicio del relato conforme éste se acerca a su clímax. Uno que, por cierto, llega de manera abrupta y cierra la historia sin el kink de los tentadores y primeros minutos de la cinta. Asimismo, hay breves detalles narrativos, como el de la infancia de Romy en una comuna, que no aportan significativamente al desarrollo del personaje. No obstante, la fuerza de Kidman logra imponerse, al igual que la osadía de Reijn por apartarse de los cánones de Hollywood y llevarnos de la mano a través de un viaje sexy y desinhibido que pinta la línea entre la ambición y la moralidad.
Babygirl (Deseo Prohibido) estrena en cines de Estados Unidos y México a partir del 25 de diciembre del 2024.

(3 estrellas de 4)
Ficha de la película: Título original: Babygirl. Título en español: Deseo Prohibido. Año: 2024. País: Estados Unidos, Países Bajos. Duración: 114 minutos. Dirección y guion: Halina Reijn. Reparto: Nicole Kidman, Harris Dickinson, Antonio Banderas, Sophie Wilde, Esther McGregor y Vaughan Reilly.
