Reseña: Joker: Folie à Deux – Guasón 2: Folie à Deux

Un demacrado y altamente medicado Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) deambula errante por los oscuros pasillos del Arkham State Hospital. Su espíritu quebrantado contrasta sobremanera con el de aquella figura rebelde a quien vimos por última vez alzarse glorioso en medio de una multitud que celebraba jubilosamente sus atroces actos de violencia. La correccional de Gotham se ha convertido en su hogar temporal por los últimos meses, mientras éste aguarda la sentencia final por los cinco homicidios que se le imputan. Uno de ellos, el de la personalidad televisiva Murray Franklin, transmitido en vivo y a todo color por cadena nacional. Aunque dentro de la institución de máxima seguridad, el aspirante a comediante es el hazmerreír de los alguaciles, liderados por Jackie Sullivan (Brendan Gleeson), en las calles de la ciudad, Fleck – mejor conocido por su alter ego Joker –, ha ido encumbrándose como un héroe que ha dado voz al hombre común. Un símbolo de anarquía que incluso ha sido fuente de inspiración para una obra cinematográfica de corte biográfico.

Consternado por la semilla de caos que ha sido sembrada por el archienemigo de Batman, el fiscal de distrito Harvey Dent (Harry Lawtey) ha lanzado una intensa campaña mediática en la cual condena tajantemente al homicida a la pena de muerte. Sin embargo, la abogada Maryanne Stewart (Catherine Keener) aún mantiene la esperanza de poder evitar tan fatídico desenlace para el desilusionado Arthur. Para ello, la defensora deberá mostrar ante la corte y el jurado que su cliente padece un trastorno de identidad disociativo, y que, por lo tanto, un tratamiento psicológico especializado sería la resolución más acertada. En medio de tan desolador panorama, lo único que mantiene vivo al protagonista es la música que habita en su interior. Melodías de Tom Jones, Judy Garland, Carpenters, Bee Gees y Frank Sinatra que solía escuchar con su madre y que pronto tomarán un significado especial luego de conocer a Lee Quinzel (Lady Gaga), una reclusa que comparte dicha pasión musical. La enigmática mujer, fiel admiradora de las villanías perpetradas por Joker, roba de inmediato el corazón de Fleck, convirtiéndose así en una pieza clave en su proceso judicial y en la crisis de identidad que éste enfrenta en solitario.

Luego de que Joker recaudara más de mil millones de dólares en taquilla a nivel internacional, se convirtiera en todo un fenómeno cultural, y obtuviera 11 nominaciones al premio Oscar, incluyendo Mejor Película en el año 2019, era cuestión de tiempo para que Warner Bros. diera luz verde a una secuela, con la intención de establecer una nueva franquicia basada en los personajes de DC. Parte del éxito arrollador del filme se debió a que éste rompía con los patrones del cine de superhéroes a los cuales estábamos acostumbrados. Por consiguiente, tiene sentido que el realizador Todd Phillips buscara salirse nuevamente del molde al momento de concebir esta segunda entrega. Desafortunadamente, en esta ocasión, la audacia que caracterizó a la película antecesora no consigue traducirse en aciertos y Joker: Folie à Deux (Guasón 2: Folie à Deux) acaba siendo un tedioso drama legal mezclado con romance, envuelto en números musicales poco imaginativos que no aportan algo relevante a la historia principal.

Desde la secuencia inicial, un cortometraje animado que rinde homenaje a las aventuras de antaño de los Looney Tunes, Phillips nos expone la tesis de la cinta: la dualidad del protagonista, representada a través del conflicto de éste con su propia sombra. El «Folie à Deux» de su título, una locura de dos, en este caso, habitando dentro de la misma persona. Un tema que si bien es recurrente a través de sus casi 140 minutos de duración, éste termina pasando en repetidas ocasiones a segundo plano para enfocarse en la vida sentimental de Arthur y en esa complicidad delirante con Lee quien, eventualmente, se transforma en la Harley Quinn que hemos conocido en otras sagas cinematográficas. Sin embargo, el romance jamás logra despegar por completo. Y aunque la fotografía, a cargo de Lawrence Sher, nos ofrece varios momentos memorables que intentan generar atmósferas de intimidad, estos no son suficientes para compensar la debilidad con la que se construye el interés amoroso de Joker. Una verdadera lástima, ya que Lady Gaga termina siendo desaprovechada no solo histriónicamente sino también musicalmente, con secuencias demasiado mesuradas ante el talento que la actriz y cantante ha demostrado en previas ocasiones.

De igual forma, Joaquin Phoenix, quien vuelve a retomar el complejo personaje que le adjudicó la codiciada presea a Mejor Actor en los premios Oscar, no posee la misma fuerza ante un guion que le ofrece muy poco con que trabajar y que se dedica a repetir, una y otra vez, lo ocurrido durante la primera película. La historia avanza lentamente, pero ésta no tiene la misma agudeza ni el tono siniestro y urgente de su antecesora. Hay instantes que pretenden denunciar las fallas del sistema judicial y de las instituciones penitenciarias, sobre todo en relación al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades mentales. Asimismo, hay referencias al sensacionalismo inculcado por la televisión, capaz de vilipendiar o engrandecer a cualquiera, así como al fanatismo extremo. No obstante, ninguno de estos temas llega a profundizarse íntegramente. Solamente parecieran existir para dar un poco de contexto a una sarta de números musicales ejecutados con una bizarra pasividad.

Si bien hay que reconocer las agallas para hacer algo distinto a la fórmula tan gastada, Joker: Folie à Deux pareciera ser el extraño resultado de una de las típicas bromas del personaje principal: mala e incómoda. No recuerdo cuándo fue la última vez que una cinta puso a prueba mi aguante en una sala de cine de tal manera como lo hizo esta esperada secuela. Una entrega que resultará decepcionante tanto para los entusiastas del cine de superhéroes y del filme previo, así como para los seguidores de Lady Gaga. «That’s entertainment!» («¡Es entretenimiento!), exclama la intérprete en una de las melodías, proveniente de la comedia romántica The Band Wagon de 1953. Por desgracia, no podemos decir lo mismo para describir la experiencia final de Joker: Folie à Deux. Un relato monótono cuyo propósito se ve mermado ante un despliegue visual atractivo, pero finalmente vacuo.

Joker: Folie à Deux (Guasón 2: Folie à Deux) estrena en cines de Estados Unidos y México a partir del 4 de octubre del 2024.

(1.5 estrellas de 4)

Ficha de la película: Título original: Joker: Folie à Deux. Título en español: Guasón 2: Folie à Deux. Año: 2024. País: Estados Unidos, Canadá. Duración: 138 minutos. Dirección: Todd Phillips. Guion: Scott Silver y Todd Phillips. Reparto: Joaquin Phoenix, Lady Gaga, Catherine Keener, Brendan Gleeson, Harry Lawtey, Zazie Beetz y Steve Coogan.

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