Reseña – The Last Voyage of the Demeter (Drácula: Mar de Sangre)

Entre los bancos de neblina que cubren la costa de Whitby, un pueblo situado al este del Reino Unido, las ruinas del Demeter, una embarcación proveniente de Rumanía con destino a la ciudad de Londres, apenas alcanzan a divisarse. Las fuertes olas azotan contra los restos de madera del imponente navío, el cual pareciera haber sucumbido a la furia de una devastadora tormenta nocturna. En medio de los escombros, un grupo de hombres encuentra la bitácora del capitán Eliot (Liam Cunningham), un veterano argonauta que conoce las aguas del Mar Mediterráneo como la palma de su mano. Las múltiples entradas del diario de navegación advierten sobre una malévola presencia en la cubierta, la cual sembró el terror entre los miembros de la tripulación y dejó un rastro de sangre aún visible en las velas desgarradas del buque.

La historia, basada en uno de los capítulos de Drácula, la popular novela escrita por Bram Stocker en 1897, nos remonta cuatro semanas atrás, justo cuando el Demeter se preparaba para emprender su fatídico y último viaje desde las costas de Europa del Este. Desesperado por retornar a su tierra natal, Clemens (Corey Hawkins), un médico de origen inglés, consigue abordar el barco de carga minutos antes de que éste levara anclas, luego de salvarle la vida al pequeño Toby (Woody Norman), el nieto del capitán. Su inesperado arribo es visto con recelo por el resto de la tripulación, conformada por hombres acostumbrados a la quietud del océano, quienes desconfían de las intenciones del nuevo pasajero. Desde la primera noche de travesía por mar abierto, una serie de extraños sucesos comienzan a robar la tranquilidad de todos los individuos a bordo de la embarcación. El más sorprendente de ellos: el hallazgo de una mujer inconsciente dentro de uno de los contenedores de madera que transportaba el navío.

Como hombre de ciencia, el protagonista desacredita inmediatamente los relatos fantásticos de sus compañeros y logra convencerlos de auxiliar a la joven moribunda. Para los marineros, la presencia de Anna (Aisling Franciosi) es una señal contundente de que el buque se encuentra bajo la influencia de una maldición. Un conjuro que varios trabajadores del puerto habían augurado antes de zarpar, al percatarse de la imagen de un dragón plasmada sobre varios cajones que trasladan grandes cantidades de tierra. Sin embargo, Clemens comenzará a creer en dichos mitos náuticos tras confirmar que una extraña criatura, con una insaciable sed de sangre, se esconde dentro de uno de los compartimentos de la nave. El mismísimo conde Drácula, un vampiro que durante siglos aterrorizó a los habitantes de los Cárpatos en Rumanía, y que ahora ha decidido cambiar de domicilio en busca de nuevas víctimas. Uno a uno, los miembros del Demeter deberán enfrentarse al temible monstruo, cuya complexión evoca a la de una gárgola.

En The Last Voyage of the Demeter (Drácula: Mar de Sangre), el director noruego André Øvredal (Troll Hunter, Scary Stories to Tell in the Dark) logra construir atmósferas de gran inmersión, valiéndose de los recursos técnicos a su disposición. La fotografía, en conjunto con el impecable diseño de producción y edición de sonido, generan entornos tremendamente espeluznantes y claustrofóbicos. Los efectos visuales son efectivos y la producción no escatima en la cantidad de sangre utilizada para inundar con frecuencia la pantalla. El reparto brinda actuaciones sólidas, destacando el trabajo de Hawkins, Franciosi y David Dastmalchian, quien interpreta a Wojchek, el segundo al mando de la embarcación embrujada.

A pesar de dichos aciertos, es una lástima que el tono tan lúgubre de la película reste de toda emoción al relato. Fuera de las primeras apariciones de Drácula, el resto de éstas se tornan demasiado repetitivas, disipando el suspenso que la cinta había ido construyendo, y menguando su ritmo a niveles letárgicos. Sus casi dos horas de duración se sienten eternas, cual vampiro condenado a la vida terrenal. A ello hay que sumarle lo unidimensional de sus personajes, lo que provoca que el peso de sus conflictos – y de sus muertes – carezcan de suficiente impacto dramático, así como lo predecible de una historia ausente de interesantes giros o sorpresas.

Si bien The Last Voyage of the Demeter intenta servir como el emocionante prólogo de una posible franquicia cinematográfica, lo cierto es que este inerte primer capítulo falla en cumplir tal objetivo. Los elementos que funcionan en el filme no logran producir las expectativas necesarias para dejarnos colgados de un hilo, completamente fascinados por continuar explorando el oscuro mundo de Drácula y demás monstruos, propiedad de Universal Pictures, en posteriores entregas fílmicas. Una película que, al igual que el barco titular, termina por hundirse antes de llegar a su destino final, y una aventura de terror que más que sobresaltos, acabará por provocar bostezos.

The Last Voyage of the Demeter (Drácula: Mar de Sangre) estrena en cines de Estados Unidos a partir del 11 de agosto del 2023.

(2 estrellas de 4)

Título original: The Last Voyage of the Demeter (Drácula: Mar de Sangre)

Año: 2023

País: Estados Unidos, Inglaterra, Malta, Italia, Alemania

Dirige: André Øvredal

Con: Corey Hawkins, Aisling Franciosi, David Dastmalchian, Liam Cunningham, Stefan Kapicic y Woody Norman

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