En busca de un poco de paz y tranquilidad para afinar los últimos detalles de su segunda novela, Leon (Thomas Schubert) acepta la invitación de su amigo Felix (Langston Uibel) para escapar del bullicio de Berlín y pasar unos días en la remota cabaña de sus padres, situada a unos cuantos pasos de la costa del Mar Báltico. «Algo no anda bien», menciona este último mientras conduce por la sinuosa carretera rodeada de árboles frondosos al ritmo de la hipnótica melodía In My Mind, de la banda austriaca Wallners. Súbitamente, el automóvil detiene su marcha, dejándolos varados en medio de la nada, totalmente incomunicados del mundo exterior. Un mal presagio del viaje placentero que momentos antes habían emprendido con tanta ilusión.
Tras recorrer varios kilómetros a pie, ambos arriban al modesto chalet para descubrir que el inmueble no está deshabitado como creían suponer. Resulta que Nadja (Paula Beer), la sobrina de una compañera de trabajo de la madre de Felix, ha estado ocupando el lugar de manera temporal durante el verano. La presencia de la enigmática mujer desata de inmediato la ira del arrogante protagonista, al preocuparse de que sus valiosas horas de quietud sean interrumpidas constantemente por el barullo de alguien que desconoce el riguroso proceso creativo al que todo autor debe someterse. Sin embargo, al día siguiente, luego de observarla desde lejos mientras ésta toma su bicicleta para dirigirse a la zona turística donde labora como vendedora de helados, el color rojo de su vestido lo deslumbra por completo, encendiendo en su interior una extraña llama de pasión e inspiración que jamás había experimentado. Un fulgor tan intenso como las ráfagas de fuego que consumen con gran furia la región aledaña al edén privado, ahora convertido en su hogar provisional.
La inseguridad física y emocional de Leon alcanza su punto máximo tras la llegada de Devid (Enno Trebs), un apuesto salvavidas quien roba la atención de sus compañeros de cuarto con sus cautivadores relatos. Ocultándose detrás de su presuntuosa superioridad intelectual, y debajo de sus sofocantes vestimentas oscuras, el artista comienza a tratar con desdeño al resto del grupo, lanzando comentarios hirientes que revelan sus repulsivos prejuicios. Observa, con cierto recelo, el refrescante chapuzón en la playa o la copa de vino de sobremesa que estos disfrutan. Placeres de la vida que éste se ha privado a sí mismo, con el fin de alcanzar un nivel de perfección que resulta inasequible. Una existencia monótona y egocéntrica que le ha llevado a quedarse sin inspiración para finalizar su obra. «¿Ves lo que ocurre a tu alrededor?», cuestiona exaltada Nadja al protagonista, al darse cuenta que éste es incapaz de ver más allá de sus propios problemas. Totalmente indiferente al fuego que le rodea y que amenaza con destruir todo a su paso.
Como suele ser costumbre, Christian Petzold (Phoenix, Transit, Undine) conjura un relato lleno de misticismo que va seduciéndonos lentamente, al tal grado que resulta imposible sacar sus evocadoras imágenes de nuestra mente con facilidad, incluso días después de su visionado. Inspirada en las obras del director francés Éric Rohmer, Afire es una historia en apariencia sencilla, pero que esconde revelaciones sorpresivas y una serie de reflexiones profundas sobre el balance necesario entre el trabajo y el placer, y sobre la tragedia cotidiana como un motor narrativo y creativo. Asimismo, la cinta es un crudo reflejo del mundo actual, de gente ególatra y narcisista que vive en sus propias burbujas, ajena a los conflictos que aquejan a la sociedad y de los devastadores e irreversibles daños que los humanos provocan en el medio ambiente. De individuos oportunistas que aprovechan cualquier situación dolorosa para lucrar y alcanzar una fama fugaz.
Las emociones van hirviendo a fuego lento gracias al estupendo trabajo del elenco, encabezado por Thomas Schubert, quien tiene la difícil tarea de conducirnos a través del viaje personal que emprende su personaje, a pesar de tratarse de alguien sumamente antipático. Schubert brinda una interpretación formidable y su energía se complementa a la perfección con la cautivadora actuación de Paula Beer, la nueva musa de Petzold, quien colabora por tercera ocasión junto al director. Su presencia es magnética, aportando ese toque enigmático y humanístico tan común en las obras del aclamado realizador. Matthias Brandt completa el reparto como Helmut, el editor del protagonista, quien viaja hasta la costa norte de Alemania para revisar la versión final de Club Sandwich, una novela tan ordinaria como el platillo al que hace referencia.
Introspectiva y altamente sugestiva, Afire es un acierto más en la filmografía del reconocido autor de origen alemán. Un relato con la calidez de un día del mes de junio, pero con la fuerza emocional destructora de un voraz incendio capaz de reducir el mundo a cenizas. Una cinta sobre los distintos equilibrios que debemos mantener a diario: el trabajo y la diversión, la ficción y la realidad, los humanos y su entorno, la vida y la muerte.
Afire está exhibiéndose en cines selectos de Estados Unidos a partir del 14 de julio del 2023.

Título original: Roter Himmel (Afire)
Año: 2023
País: Alemania
Dirige: Christian Petzold
Con: Thomas Schubert, Paula Beer, Langston Uibel, Enno Trebs y Matthias Brandt
