Ficha de la película: Título original: Oca. Año: 2025. País: México. Duración: 109 minutos. Dirección y guion: Karla Badillo. Reparto: Natalia Solián, Cecilia Suárez, Leonardo Ortizgris, Cristel Guadalupe, Gerardo Trejoluna, Raúl Briones y Enrique Arreola.
Tanto en el juego de la Oca como en la vida misma, el camino por recorrer resulta complicado e impredecible. Mientras que en el tablero, los dados indican el número de casillas que nos corresponde avanzar o retroceder, en el mundo real, tal poder ha sido adjudicado a figuras divinas, capaces de guiar nuestros pasos y conducirnos por senderos predeterminados. No hay nada que uno pueda hacer para eludir la fortuna que nos depara. «Uno va para donde Dios dispone», predica la hermana Rafaela (Natalia Solián) a un grupo de peregrinos que ha perdido el rumbo, remarcando con ello la imposibilidad del hombre por elegir su propio destino.
Sin embargo, la joven novicia, perteneciente a una congregación casi extinta que reside entre las ruinas de un antiguo convento en lo alto de una montaña, ha comenzado a dudar sobre la certeza de dicha aseveración. Sus sueños, aunque de naturaleza críptica, han presagiado correctamente el futuro en repetidas ocasiones. Sean o no mensajes de carácter divino, es evidente que estos desafían la predestinación a la que supuestamente estamos atados. Al conocer de antemano lo que está por suceder, la protagonista tiene la oportunidad de tomar una decisión por cuenta propia, de elegir el camino que más le convenga, de cambiar los planes que Dios había trazado para ella.
Su visión más reciente la ha llevado a dejar atrás su vida de contemplación para dirigirse a San Vicente, una comunidad rural situada en las desérticas montañas de San Luis Potosí. Es en ese pueblo, de tierras presuntamente milagrosas, donde el nuevo arzobispo ha decidido establecerse. A bordo de una motocicleta desvencijada, la hermana Rafaela deberá recorrer el camino del diablo para ir a su encuentro y confesar las inquietudes que carga en su interior. Un viaje lleno de obstáculos, los cuales pondrán a prueba no solo su fe, sino también la confianza y la generosidad que ha depositado en los demás.
Mientras deambula por los áridos senderos, la religiosa será acompañada en su solitaria travesía espiritual por una serie de personajes: un grupo de feligreses, devotos de San Gelasio, que marcha a pie desde Santa María para recibir la bendición del nuevo obispo, un paracaidista del Ejército Mexicano, interpretado por Leonardo Ortizgris, y una mujer adinerada (Cecilia Suárez), quien viaja con su chofer a bordo de un automóvil de lujo. A pesar de sus diferencias, todos se encuentran perdidos, sin rumbo, dirigiéndose hacia el mismo destino en busca de respuestas. Hay quienes persiguen su libertad, otros el amor, y unos más la autonomía que les fue arrebatada.
Oca, la ópera prima de la directora Karla Badillo, nos conduce a través de un peregrinaje meditativo que cautiva gracias a la extraordinaria fotografía de Diana Garay (Leona, Distancias Cortas). Sus temas, los cuales cuestionan principalmente la moral del espíritu humano, guardando ciertos aires con Viridiana de Luis Buñuel, van desarrollándose paulatinamente y entretejiéndose con la idiosincracia y el fervor religioso mexicano. Una historia que explora las contradicciones de la fe, así como las prisiones físicas y emocionales que se crean en nombre de ésta, ya sea en instituciones como el matrimonio o en la consagración a una vida espiritual.
El andar tan errante y reiterativo de la cinta provoca que algunas subtramas resulten menos efectivas que otras. Asimismo, el aspecto enigmático de varias escenas, en especial durante el acto final, termina ensombreciendo la ejecución tan precisa que le había precedido. Si bien no todas las interpretaciones poseen la misma fuerza, el trabajo sólido de Solián y Suárez hace que el mensaje principal de Oca no pierda su ímpetu a lo largo de su sosegado trayecto. «Todos los lugares son peligrosos para las mujeres», expresa el personaje de Suárez, Palmira, en una escena crucial que resume uno de los puntos principales que el filme explora a fondo: en los complejos y vacilantes caminos que han sido trazados por las normas patriarcales, la solidaridad entre mujeres es la clave para que éstas se sientan seguras y respaldadas en la elección del rumbo de su vida, aún cuando ello conlleve marchar contra la corriente o abrir un nuevo sendero con sus propias manos.
Oca formó parte de la programación de la edición número 50 del Festival Internacional de Cine de Toronto, efectuado del 4 al 14 de septiembre del 2025.
Calificación

(2.5 estrellas de 4)
