Reseña – La Chimera – La Quimera

Ficha técnica de la película: Título original: La Chimera. Título en español: La Quimera. Año: 2023. País: Italia, Francia, Suiza. Dirección: Alice Rohrwacher. Reparto: Josh O’Connor, Carol Duarte, Isabella Rossellini, Alba Rohrwacher y Vincenzo Nemolato.

Tras salir de prisión, Arthur (Josh O’Connor) decide retornar a una pequeña villa situada en la región de la Toscana para completar la misión que dejó inconclusa. La búsqueda constante de un sueño fugaz e inalcanzable. Una quimera. Los tesoros escondidos de la civilización etrusca que yacen varios metros bajo tierra. Un portal que conecta al mundo de los vivos con el más allá. El rostro sonriente de una mujer que ha desaparecido sin dejar rastro alguno. Portando un traje tan pálido y desaliñado como él mismo, el saqueador de tumbas recorre las históricas calles del pueblo cual cabizbajo fantasma, atrapado en el limbo de un sopor interminable. Una especie de purgatorio donde la línea entre lo real y lo mágico pareciera desdibujarse en cada paso y respiro. Y mientras los habitantes desbordan júbilo por los estrechos callejones en celebración de la fiesta de la Epifanía, el protagonista aguarda pacientemente otro tipo de revelación. Un hilo rojo. Una manifestación que lo haga salir de la fosa profunda donde vive preso de la oscuridad.

Su inesperado regreso a la ciudad llena de felicidad a Flora (Isabella Rossellini), la madre de su amada Beniamina, quien se rehusa a abandonar el dilapidado caserón en el que habita. Las paredes carcomidas y el techo perforado que deja entrar agua a borbotones apenas logran mantenerse en pie gracias a la perpetua esperanza que ésta conserva por volver a encontrarse con su hija extraviada. El único consuelo de su alma atormentada. Dispuesto a hallar a la mujer que le dio sentido a su vida, Arthur se reúne con su antigua pandilla de tombaroli, ladrones de tumbas cuyas hazañas han sido inmortalizadas en poéticas trovas. Mientras sus compañeros allanan los sepulcros milenarios de sus antepasados en busca de joyas y artefactos para su beneficio económico, el bandido de origen inglés lo hace principalmente para encontrar respuestas a sus inquietudes terrenales. La oportunidad de sacar provecho a un don que le permite conectarse de forma espiritual con aquél mundo que los etruscos creían existir después de la muerte.

Al igual que los filmes previos de Alice Rohrwacher, La Chimera, en español La Quimera, pareciera desenvolverse en una frecuencia completamente distinta a la humana. Una fábula que nos transporta a un plano místico donde la vida y la muerte, lo real y lo fantástico, los fantasmas del pasado y los sueños futuros coinciden y co-existen sin hesitación. «No estás hecho para ojos humanos», murmura el protagonista al contemplar uno de sus valiosos hallazgos, y lo mismo podríamos decir sobre la obra de la realizadora italiana. Una película que, para comprenderla y disfrutarla al máximo, uno debe observarla a través de los ojos del alma. Dejar que las emociones y los matices de sus imágenes nos hablen, más allá de intentar hallar el lado racional a una historia que lidia con la pérdida. La pérdida de un ser querido. La pérdida del sentido de vivir. La pérdida de la identidad. La pérdida del respeto a los ancestros. La pérdida de civilizaciones y culturas enteras.

El actor británico Josh O’Connor consigue capturar el toque enigmático del relato con su fantástica e hipnótica interpretación bilingüe, complementándose a la perfección con una irreconocible y entrañable Isabella Rossellini y con Carol Duarte, quien da vida a Italia con una dosis equitativa de simpatía y ambigüedad. Con un estilo visual que juega con distintas proporciones, atmósferas y texturas, y que en ocasiones traspasa la cuarta pared para entablar diálogo de forma directa con el público, La Chimera construye también un mundo matriarcal que hace alusión al rol tan importante de las mujeres en la sociedad etrusca, previo a la dominación romana. «La vida misma es temporal», expresa uno de los personajes, describiendo uno de los temas principales de la película. Más allá de contarnos una historia sobre la muerte, La Chimera es una obra que explora lo efímero de la vida y las ruinas o tesoros que dejamos en nuestro breve andar. A veces tan hermosas como las imponentes esculturas de piedra. En ocasiones tan conmovedoras como los cánticos de los trovadores. Y otras más tan dolorosas como las memorias que perduran para siempre en nuestro corazón.

La Chimera (La Quimera) está exhibiéndose en cines selectos de Estados Unidos. La película estrenará a partir del 11 de abril en salas mexicanas.

(3.5 estrellas de 4)

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