Sandra (Sandra Hüller), una escritora alemana, interrumpe la entrevista que realiza en la sala de su remota cabaña, situada entre las montañas de Grenoble, luego de que su marido comienza a escuchar música a todo volumen en el ático. La reiterativa melodía instrumental de P.I.M.P., interpretada por 50 Cent y reproducida en bucle infinito, pareciera una señal pasivo-agresiva destinada a arruinar deliberadamente el diálogo entre su esposa y una joven estudiante que está de visita. El sonido es tan incómodo que Daniel (Milo Machado Graner), su hijo de 11 años de edad con problemas de visión, decide salir a pasear por las veredas aledañas al chalet, aún cubiertas en nieve espesa, en compañía de Snoop, su perro guía. Al regresar a casa, el chico encuentra el cuerpo inerte de su padre, tendido en el gélido suelo y con una profunda incisión en su rostro. Agitado, éste llama a su madre, quien da aviso inmediato a las autoridades para solicitar auxilio médico de emergencia.
Por desgracia, Samuel (Samuel Theis) pierde la vida de manera instantánea en el incidente. La misteriosa causa de su muerte comienza a levantar sospechas entre el equipo de investigación, en especial cuando las primeras declaraciones de Sandra y su hijo caen en constantes contradicciones. Aunque la versión de la protagonista pareciera indicar que se trata de un desafortunado accidente mientras éste trabajaba en la remodelación de la vieja cabaña donde creció, los datos recabados por la oficina forense no concuerdan con la línea de sucesos descrita por la mujer. Por ejemplo, el golpe mortal que éste recibió en la cabeza ocurrió en el ático y fue infligido por un tercero, y no fue un producto de la caída como suponía su cónyuge. Consternado que la defensa esté preparando un caso por homicidio, Vincent (Swann Arlaud), abogado de Sandra, sugiere una alternativa que pudiera beneficiarla en los tribunales: convencer al jurado que la deteriorada salud mental de su esposo fue el motivo que lo llevó a un supuesto suicidio.
Un año más tarde, Sandra se enfrenta a un prolongado proceso judicial, preocupada que su escaso dominio del idioma francés pudiera ser un factor que juegue en su contra. En la búsqueda de una verdad que ayude a comprender el móvil del incidente en el que Samuel falleció, una serie de secretos comienzan a salir a la luz, junto con reveladoras pruebas que ponen en tela de juicio la inocencia de la acusada. De pronto, la complicada vida matrimonial de la protagonista, así como los detalles íntimos de su carrera profesional, e incluso de su sexualidad, son desmenuzados por completo – en ocasiones sin fundamento – con el único objetivo de encontrar esa pieza faltante que logre resolver tan intrincado rompecabezas. Capa tras capa, el juicio provoca que la relación entre Sandra y su hijo Daniel comience a fracturarse, sobre todo al ir descubriendo las mentiras que sus padres construyeron a su alrededor con tal de protegerlo de las culpas, del dolor y de la infelicidad que existía dentro de su núcleo familiar.
En Anatomy of a Fall (Anatomía de una Caída), la escritora y directora francesa Justine Triet (Victoria, Sibyl) arma un inteligente y profundo drama que explora las complejidades del matrimonio, partiendo de un evento trágico como catalizador de este incisivo y minucioso estudio. La caída como una metáfora del desmoronamiento de una familia. Gracias al impecable trabajo de edición, Triet nos conduce a través de impredecibles senderos que nos permiten observar los hechos desde distintas perspectivas, desafiando audazmente el concepto de una sola verdad absoluta. Un filme cautivador que logra mantenernos al filo de la butaca por dos horas y media, incluso en sus largas y absorbentes secuencias en la corte, donde las expectativas sociales sobre la vida de pareja, el desarrollo profesional de la mujer, la educación de individuos con discapacidad, y los trastornos emocionales como la depresión son cuestionadas en cada ingenioso y sorpresivo giro de la historia.
En la que seguramente terminará convirtiéndose en una de las mejores actuaciones del año, la alemana Sandra Hüller nos atrapa desde los primeros minutos con una precisa interpretación que balancea y transmite adecuadamente seguridad y vulnerabilidad. El joven actor Milo Machado Graner es toda una revelación, brindando el toque necesario de empatía a la ecuación como el chico cuyo velo protector se ve rasgado junto a la caída de su padre. Una lectura sobre el difícil proceso de crecimiento y la cruda realidad que le aguarda al iniciar su etapa adolescente y dejar atrás la inocencia de su niñez. Antoine Reinartz, Jehnny Beth y Saadia Bentaïeb complementan el reparto de este provocador thriller criminal con sólidas actuaciones.
Ganadora de la Palma de Oro (Palme d’Or), el máximo premio otorgado por el Festival de Cannes en su edición número 76, Anatomy of a Fall ofrece una interesante mirada introspectiva a los sacrificios, los compromisos y las batallas diarias de toda pareja. Una historia sobre la naturaleza imperfecta y enigmática del humano, cuyos secretos y mentiras hacen que la búsqueda de la verdad se convierta en algo tan ambiguo y genuinamente inasequible. Un potente y reflexivo relato que sobresale por sus maravillosas actuaciones, así como por la destreza argumental y técnica que Justine Triet despliega a través de este cautivante drama familiar y judicial lleno de suspenso y absolutamente fascinante de principio a fin.
Anatomy of a Fall (Anatomía de una Caída) formó parte de la programación de la edición 76 del Festival de Cannes, efectuado del 16 al 27 de mayo del 2023. La película será distribuida por NEON en los Estados Unidos a finales del 2023.

Título original: Anatomie d’une Chute (Anatomy of a Fall / Anatomía de una Caída)
Año: 2023
País: Francia
Dirige: Justine Triet
Con: Sandra Hüller, Milo Machado Graner, Samuel Theis, Swann Arlaud, Antoine Reinartz, Jehnny Beth y Saadia Bentaïeb
