Ficha técnica de la película: Título original: Priscilla. Año: 2023. País: Estados Unidos. Dirección: Sofia Coppola. Reparto: Cailee Spaeny, Jacob Elordi, Tim Post, Lynne Griffin, Ari Cohen y Dagmara Dominczyk.
Una tarde, mientras bebía una Coca-Cola en la cafetería de una de las bases militares norteamericanas en Alemania Occidental, Priscilla Beaulieu (Cailee Spaeny) recibió una inesperada invitación por parte de uno de los comensales: asistir a una fiesta privada, organizada por nada más y nada menos que el mismísimo Rey del Rock and Rol, Elvis Presley. A sus 14 años de edad, la simple idea de conocer al gran ídolo de la música era algo inimaginable y completamente descabellado. Para 1959, el intérprete de Jailhouse Rock, quien se encontraba en el país europeo cumpliendo con su servicio militar, ya había colocado más de una decena de sencillos en los primeros peldaños de las listas de popularidad, había encabezado cuatro producciones cinematográficas en Hollywood y había extendido su fama por todos los rincones del mundo. Tras obtener el permiso de sus padres, la adolescente se dirigió hasta la residencia temporal del músico, quien quedó flechado desde el primer intercambio de miradas.
La protagonista quedó sorprendida al encontrarse con un chico nervioso y solitario de tan solo 24 años, lleno de melancolía y afligido por la reciente muerte de su madre. Todo lo contrario a la controversial imagen de rebeldía y sensualidad que solía tener de éste. Rápidamente, ambos hallaron en su amistad un necesario alivio a su nostalgia. Para Elvis, Priscilla se convirtió en una íntima confidente. Alguien con quien podía quitarse el antifaz y ser auténticamente él mismo. No obstante, la fantasía del romance juvenil pronto llegaría a un abrupto final ante el inminente regreso de la super-estrella a los Estados Unidos, con el fin de retomar su carrera musical en ascenso. Pese a la distancia y a los humillantes rumores esparcidos por los tabloides, los cuales mostraban fotografías de las supuestas conquistas amorosas del cantante, los dos mantuvieron viva su relación a través de cartas y llamadas telefónicas. Cuatro años más tarde, en 1963, la joven logró convencer a sus padres de permitirle mudarse a la ciudad de Memphis, en el estado de Tennessee, para formar un hogar junto al amor de su vida.
Aunque al principio la mansión de Graceland era un paraíso de ensueño, poco a poco el lugar fue transformándose en una prisión de cristal para la joven. El consumo de anfetaminas era necesario para poder seguirle el ritmo a su pareja sentimental. Mientras éste se ausentaba por meses enteros para trabajar en Hollywood o viajar en sus populares giras artísticas, Priscilla tenía prohibido acompañarlo o salir sin supervisión de los límites de la lujosa propiedad. Toda su imagen, desde el peinado hasta su vestimenta, debía contar con la aprobación de Elvis y sus colaboradores más cercanos. En la intimidad, el popular intérprete musical se negaba a tener relaciones sexuales con la protagonista, a pesar de que sus aventuras con otras mujeres eran del conocimiento público, y cualquier cuestionamiento al respecto garantizaba una respuesta violenta. Una reina atrapada entre las cuatro paredes de su elegante castillo quien, en su soledad, comienza a descubrirse a sí misma, a luchar por retomar el control de su vida, y a disfrutar la juventud que entregó incondicionalmente al supuesto rey del mundo.
En Priscilla, el octavo largometraje de Sofia Coppola, la aclamada realizadora nos conduce a través de la tumultuosa relación de más de 10 años entre Elvis y Priscilla Presley, una de las parejas más icónicas de la industria del entretenimiento durante la década de 1960. Una fantasía convertida en pesadilla que explora el lado oscuro de la fama desde la perspectiva de quienes observan el espectáculo atrás del telón, aún lo suficientemente cerca para dejarse deslumbrar por el resplandor de los reflectores. Partiendo de las memorias de la protagonista, las cuales fueron publicadas en 1985 en el libro titulado Elvis and Me, co-escrito junto a Sandra Harmon, Coppola plasma su característico estilo visual y narrativo, uno que conjuga miradas silenciosas con instantes contemplativos, en una biopic de estructura convencional que nos lleva desde la ingenua infatuación hasta la dolorosa separación al ritmo de I Will Always Love You de Dolly Parton.
El increíble diseño de producción y de vestuario, acompañado por la exquisita fotografía de Philippe Le Sourd, nos transporta de inmediato al Graceland de Elvis en todo su esplendor. Un lugar donde la riqueza escondía una inmensa melancolía. El soundtrack, compuesto en su mayoría por melodías de la época y sorpresivamente carente de los grandes éxitos del Rey del Rock and Roll, ayuda a poner el enfoque principal de la historia en la protagonista, reflejando también las emociones al viajar con ella por este lúgubre anti-cuento de hadas. La actriz Cailee Spaeny es una absoluta revelación y brinda una sutil pero poderosa interpretación que nos lleva de la mano a través del proceso de maduración, desencantamiento y emancipación de su personaje. Uno que guarda ciertas similitudes temáticas con el de Scarlett Johansson en Lost in Translation, la esposa de un artista que, ante la indiferencia de su cónyuge, descubre la fuerza y la determinación para tomar el volante y elegir el rumbo a seguir.
Si bien el refreno de Coppola permite que la historia de amor se desarrolle de una manera orgánica, seduciéndonos lentamente hasta envolvernos por completo con sus texturizados pliegues, éste termina restándole impacto al punch final. Un drama templado al que tampoco favorece la tibieza de Jacob Elordi quien, a pesar de su gran parecido físico con Elvis, no consigue generar el magnetismo suficiente para empatar con la energía que Spaeny transmite en cada escena. No obstante, la mirada tan íntima del filme hacia las inseguridades de las celebridades y la doble vida que éstas llevan para separar a la familia de la farándula, hace que Priscilla sea una experiencia única y diferente. Una cinta sobre el proceso, a veces doloroso, de auto-descubrimiento y crecimiento. De poner el bienestar personal por encima de cualquier individuo, ya que la verdadera historia de amor comienza primeramente por la felicidad y la paz que habita dentro de uno mismo.
Priscilla está exhibiéndose en cines de Estados Unidos a partir del 3 de noviembre del 2023.

(3 estrellas de 4)
