Al igual que otros pueblos fantasma que existen en México, los días de gloria de la ficticia isla de Santa María del Mar han quedado en el pasado. La falta de empleo y de oportunidades han obligado a la mayoría de sus habitantes a buscar una nueva vida en otras latitudes. Algunos han optado por mudarse a tierra firme para instalarse en la ciudad más cercana. Otros han decidido perseguir el sueño americano del otro lado de la frontera norte, en los Estados Unidos. Para Germán (Guillermo Villegas), un joven soñador que sobrevive gracias a los subsidios económicos que brinda el gobierno, la esperanza es lo último que muere. Tras escuchar el rumor de que una importante empacadora de mariscos está buscando un nuevo sitio donde establecer sus operaciones, éste toma el liderazgo, convencido de que la prosperidad regresará pronto a las 120 personas que aún habitan en la pequeña villa pesquera.
Sin embargo, hay un sustancial inconveniente: la compañía requiere que el pueblo cuente con la presencia de un médico de tiempo completo. Con la ayuda de Ana (Yalitza Aparicio), una maestra responsable de educar a los pocos niños que viven en la isla, el protagonista envía cientos de invitaciones a distintos hospitales de toda la República Mexicana, con la ilusión de que algún doctor, cautivado por la belleza natural del modesto edén, logre picar el anzuelo. Luego de hacer un rabieta al enterarse que no obtuvo el ascenso laboral que tanto anhelaba, Mateo (Pierre Louis) es asignado por su jefe como médico temporal de Santa María del Mar. Un castigo ejemplar que le servirá como lección por su comportamiento tan infantil. A contrarreloj, Germán deberá poner en marcha un minucioso plan de seducción, con el propósito final de evitar que el huésped de honor decida regresar a su vida habitual en la capital del país.
Es así, entre una serie de divertidos enredos, que todos los habitantes del pueblo se vuelven cómplices del engaño orquestado por el protagonista. Cada detalle, desde la afición del joven médico al futbol americano hasta su gusto por la música rock y el chicken tikka masala, es adaptado a las costumbres de los isleños. Por las noches, las conversaciones telefónicas con su novia son estudiadas con detenimiento para conocer sus más mínimos deseos e intereses. Ana, la voz de la razón y el compás moral de la villa, advierte a Germán del peligro de sus acciones. Mismas que podrían llegar a ser un arma de doble filo, sobre todo si el doctor llegase a descubrir que la calidez y el carácter hospitalario que le han brindado no han sido del todo auténticos. Poco a poco, la situación comienza a complicarse, las mentiras salen a la luz, y el futuro de la isla se vuelve aún más incierto.
Tal y como su título lo indica, La Gran Seducción (The Great Seduction) es una película que logra engancharnos desde sus primeros minutos gracias a la simpatía de sus personajes y al sinfín de situaciones cómicas en las que estos van involucrándose. La historia, aunque un tanto predecible, es una adaptación del popular filme canadiense La Grande Séduction, estrenado en el 2003, el cual ya ha tenido sus propias versiones para el mercado francés, italiano y anglosajón en años recientes. Este nuevo remake, una producción original de Netflix, realiza un efectivo trabajo al tropicalizar el relato no solo a las costumbres de México, sino también a las problemáticas sociales y económicas que se viven por los distintos rincones del país, producto de la industrialización, la globalización y la distribución desigual de la riqueza. Conflictos similares a los que el cine nacional ha venido explorando desde Redes, un drama neo-realista de 1936 que ya exploraba los desafíos de una comunidad de pescadores del estado de Veracruz.
Filmada en la municipalidad de Valle de Bravo, situada en el Estado de México, la cinta dirigida por Celso R. García (La Delgada Línea Amarilla, Tangos, Tequilas y Algunas Mentiras) mantiene un ritmo ágil y brinda el suficiente espacio para que cada uno de los habitantes de este encantador pueblo brillen por su propia cuenta. El elenco, encabezado por Guillermo Villegas, realiza un gran trabajo, combinando efectivamente sus dotes para la comedia y el melodrama. Villegas, quien tan solo en este año ha participado en otras seis producciones nacionales, continúa posicionándose como uno de los talentos a seguir en la nueva ola del cine mexicano. La naturalidad que éste inyecta a sus personajes, y que aquí no es la excepción, permite que el conflicto central de la película funcione. El resto del reparto, desde Yalitza Aparicio, nominada al premio Oscar por Roma, hasta Pierre Louis, Eligio Meléndez, Héctor Jiménez y Mercedes Hernández, aporta su granito de arena a este relato que divierte con sus ocurrencias y conmueve con su mensaje lleno de optimismo.
A pesar de que La Gran Seducción es una de esas historias en las que uno puede anticipar el desenlace desde el inicio, y que algunos de sus conflictos morales más complejos son resueltos de forma abrupta sin la profundidad requerida, no podemos negar sus cualidades para exaltar el ingenio mexicano. Asimismo, es una película que realza la resiliencia y la solidaridad de aquellas comunidades olvidadas que, día con día, luchan no solo por su visibilidad, sino también por reclamar la gloria que les corresponde. De un México próspero, construido con un espíritu solidario, con arduo trabajo, y con un orgullo inquebrantable.
La Gran Seducción (The Great Seduction) está disponible en línea a través de la plataforma digital Netflix a partir del 30 de agosto del 2023.

(3 estrellas de 4)
Título original: La Gran Seducción (The Great Seduction)
Año: 2023
País: México
Dirige: Celso R. García
Con: Guillermo Villegas, Yalitza Aparicio, Pierre Louis, Eligio Meléndez, Julio Casado, Héctor Jiménez y Mercedes Hernández
